
Los errores que llevaron a la muerte de más de cien menores "fueron más allá de la negligencia", dijeron los investigadores.
Los investigadores de la Organización de Naciones Unidas dijeron el jueves que había motivos razonables para concluir que dos ataques aéreos que Estados Unidos desplegó en Irán en febrero, en los que murieron al menos 178 civiles, habían sido indiscriminados y equivalían a crímenes de guerra.
El primero de los ataques impactó la escuela primaria Shajarah Tayyebeh el 28 de febrero y mató a 157 personas, incluyendo alrededor de 123 niños y niñas menores de 13 años, según dijeron los investigadores. Citaron lo que describieron como información independiente y creíble.
El segundo ataque sucedió el mismo día e impactó un centro deportivo y edificios residenciales cercanos en la ciudad central de Lamerd. Fuentes iraníes reportaron que 22 civiles murieron, incluidos cinco niños, dijeron los investigadores. Añadieron que una "organización creíble" reportó que cerca de 170 personas resultaron heridas, entre ellas niños que sufrieron lesiones que pusieron en peligro sus vidas.
Los hallazgos estaban contenidos en un informe de 18 páginas de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Irán de la ONU y serán presentados ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra el lunes.
El informe también detalla abusos que, según dijo, equivalían a crímenes de lesa humanidad que fueron cometidos por las autoridades iraníes en su represión contra los manifestantes antigubernamentales.
Al abordar el ataque a la escuela primaria en Minab, una localidad en el sur de Irán, el informe dijo: "La misión encuentra motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió el crimen de guerra de lanzar un ataque indiscriminado que resultó en la pérdida de vidas o lesiones a civiles o daños a objetivos civiles".
"Estados Unidos falló en su obligación de hacer todo lo factible para verificar que fuera un objetivo militar", dijo.
Los funcionarios estadounidenses se negaron a discutir los hallazgos. "El Departamento declina comentar sobre un informe realizado por una organización externa", dijo el Departamento de Defensa en un comunicado. "Nuestra investigación sigue en curso y no tenemos nada que anunciar por el momento".
En marzo, The New York Times reportó que un análisis demostró que fragmentos de misiles que supuestamente provenían del ataque a la escuela llevaban las marcas de un misil de crucero estadounidense. Los restos tenían números de serie y otros detalles que eran consistentes con la forma en que el Departamento de Defensa y sus proveedores etiquetan las municiones. Parecían ser de un misil de crucero Tomahawk fabricado en Estados Unidos.
Los funcionarios estadounidenses han atribuido el ataque a la escuela a un error en la selección de objetivos causado por datos desactualizados.
La escuela fue impactada durante un ataque a un complejo naval cercano del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, pero los investigadores de la ONU dijeron que era claramente identificable como una escuela. También concluyeron que el sitio había sido "el punto de impacto previsto" y que no había sido impactado por un ataque desviado. También dijeron que no fue un daño colateral.
La misión señaló que una investigación preliminar del Departamento de Defensa había reconocido que Estados Unidos probablemente era responsable. El Pentágono no ha publicado los resultados de su investigación.
"Nadie hizo eso a propósito", dijo el presidente Donald Trump a los periodistas en junio. "Se cometen errores. La guerra es desagradable".
Las fuerzas estadounidenses sí parecieron haber dependido de inteligencia desactualizada, pero la falla en verificar su objetivo "fue más allá de la negligencia", dijo el informe de la ONU.
"Más bien, Estados Unidos dirigió los ataques al edificio de la escuela mientras era consciente de un riesgo sustancial de impactar un objetivo civil y actuó de manera imprudente en cuanto a la posibilidad de que esto ocurriera", dijo.
El centro deportivo de Lamerd estaba adyacente, pero visiblemente separado, de un edificio del Cuerpo de la Guardia, dijo el informe. Dijo que las fuerzas estadounidenses habían usado un misil de ataque de precisión que dispersó aproximadamente 180.000 perdigones de tungsteno sobre un área extensa. El uso del arma en un área civil poblada fue "imprudente en cuanto a la probable magnitud de muertes o lesiones", dijo.
Los investigadores señalaron que el ejército de Estados Unidos ha confirmado el uso del misil de ataque de precisión en Irán, pero que ha negado haber impactado el centro deportivo. Los funcionarios estadounidenses dicen que el ataque parece más consistente con un misil de crucero iraní Hoveyzeh. La afirmación estadounidense discrepa de la evidencia, de acuerdo con los expertos del informe.
Los investigadores dijeron que le escribieron al gobierno de Estados Unidos para solicitar información sobre los ataques aéreos y reuniones con funcionarios militares estadounidenses, pero no recibieron respuesta.
Al llegar a sus conclusiones, los investigadores dijeron que habían tomado en cuenta las declaraciones públicas de funcionarios estadounidenses, incluyendo a Trump y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que desestimaban las obligaciones de Estados Unidos en virtud del derecho internacional de distinguir entre objetivos civiles y militares.
Los investigadores dijeron que también habían examinado el trato brutal de las autoridades iraníes hacia los manifestantes en el periodo previo a que Estados Unidos e Israel lanzaran su guerra contra Irán. En diciembre de 2025 y a principios de este año, dijo el informe, el gobierno iraní se involucró en la matanza de disidentes "a una escala asombrosa y sin precedentes" en las 31 provincias de Irán.
El informe señaló estimaciones oficiales de que 3038 personas habían muerto en la violencia y unas 25.000 resultaron heridas, muchas de gravedad. Pero los investigadores dijeron que creían firmemente que el número real de personas muertas y heridas era significativamente mayor.
En la consiguiente represión, las fuerzas de seguridad iraníes arrestaron a miles de personas. Y desde principios de año, el gobierno ha ejecutado al menos a 58 personas por cargos relacionados con la seguridad, dijo el informe. Más de 70 iraníes, incluyendo al menos a cinco mujeres y tres niños, permanecen en riesgo inminente de ser condenados a muerte o ejecutados por las protestas, dijo el informe.
Eric Schmitt colaboró con reportería.
Eric Schmitt colaboró con reportería.


