- La justicia estadounidense analizó durante años si la icónica imagen podía ser considerada pornografía infantil.
- El fallo definitivo contradice las denuncias del demandante y pone cierre a una de las polémicas más llamativas de la historia del rock.
El “bebé de Nirvana” perdió la batalla legal: terminó la larga disputa por la portada de Nevermind
<p>La justicia estadounidense analizó durante años si la icónica imagen podía ser considerada pornografía infantil. El fallo definitivo contradice las denuncias del demandante y pone cierre a una de las polémicas más llamativas de la historia del rock.</p>

