
Guatemala acumuló 33.334 casos confirmados de sarampión y 41 muertes al 31 de agosto de 2026, tras sumar 768 contagios y nueve fallecimientos en dos semanas, mientras la transmisión desacelera pero los bebés mantienen una mortalidad muy superior a la nacional, de acuerdo con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).
La vacunación contra la enfermedad alcanzó 1.955.792 dosis aplicadas el 20 de agosto entre la respuesta al brote y el esquema regular. Esa cifra implica 145.023 aplicaciones adicionales en tres semanas, frente a las 1.810.769 registradas el 28 de julio.
El aumento reciente de casos fue menor que el del corte anterior, cuando se habían incorporado 1.426 contagios en 18 días. La curva descendió después del pico de transmisión registrado entre las semanas epidemiológicas 16 y 18, del 19 de abril al 9 de mayo.
Durante la semana epidemiológica 34, la última con información completa, se notificaron 102 casos. Fue el registro semanal más bajo desde el inicio del brote.

Una mortalidad infantil 23 veces superior a la nacional
La letalidad nacional pasó de 0,10% el 17 de agosto a 0,12% al cierre del mes. La proporción equivale a un fallecimiento por cada 1.000 casos confirmados en el país.
Entre los menores de un año, la letalidad llegó a 0,55%, frente al 0,52% del corte previo. El indicador fue más de cinco veces mayor que el promedio nacional.
La tasa de mortalidad, que compara el número de muertes con el total de la población, fue de 0,21 por cada 100.000 habitantes. En los bebés menores de un año alcanzó 4,79 por cada 100.000, una diferencia de 23 veces respecto de la tasa general y frente a las 25 veces reportadas dos semanas antes, cuando era de 4,23.
Los casos en menores de un año subieron de 3.017 a 3.111. Entre 2.304 bebés con la edad mensual calculable, los contagios aumentaron desde los cuatro meses y tuvieron sus picos a los cinco y seis meses, con 264 y 277 casos, respectivamente.
La Comisión Nacional del MSPAS completó el análisis de 26 fallecimientos, la misma cantidad examinada en el corte anterior pese al incremento del total de muertes. De esos casos, 84,6% presentó neumonía como complicación asociada, 50% pertenecía al pueblo maya y 65,4% no tenía antecedentes de vacunación.
Las nueve defunciones incorporadas entre el 17 y el 31 de agosto incluyeron a menores de un año que todavía no tenían edad para recibir la vacuna y a pacientes con antecedentes de desnutrición crónica.
Izabal, Guatemala y Sololá, los departamentos con mayor incidencia
Izabal conservó la tasa de incidencia más alta del país, con 374,9 casos por cada 100.000 habitantes, por encima de los 353,6 reportados el 17 de agosto. El departamento de Guatemala pasó de 319,2 a 322,4, mientras que Sololá avanzó de 299,8 a 302,4.
Los siete departamentos clasificados con nivel de transmisión “muy alto” se mantuvieron sin cambios: Izabal, Guatemala, Sololá, Quetzaltenango, Totonicapán, Quiché y Jalapa. El tablero Go.Data ubicó allí la mayor actividad de transmisión.
Las personas de 15 a 39 años representaron 63% de los casos confirmados en ambos cortes. Dentro de ese rango, el grupo de 20 a 29 años siguió siendo el más afectado, al pasar de 12.039 a 12.285 contagios.
La distribución por sexo permaneció prácticamente estable: 51% de los casos correspondió a mujeres y 49% a hombres. El porcentaje de personas sin antecedentes de vacunación también creció de 67,3% a 67,5%, mientras que quienes tenían el esquema completo se mantuvieron cerca de 3,7%.
El Ministerio modificó el criterio de confirmación durante el brote. Antes solo se consideraban confirmados los casos con una prueba de laboratorio positiva; ahora también se incluyen aquellos vinculados por nexo epidemiológico y los que cumplen la definición clínica durante un brote activo.
De los casos acumulados al 31 de agosto, 8.217 fueron confirmados por laboratorio, equivalente a 24,6%; 3.721, por nexo epidemiológico, 11,2%; y 21.396, por criterio clínico, 64,2%. Las proporciones fueron casi idénticas a las del 17 de agosto.
La dosis cero para lactantes de seis a 11 meses, que habitualmente no reciben la vacuna a esa edad, subió de 78.733 a 86.940 aplicaciones. El esquema regular para niños de 12 meses a menores de siete años pasó de 341.235 a 365.000 dosis.
La campaña de contención para personas de siete a menores de 50 años, iniciada el 11 de mayo, llegó a 1.503.852 dosis, frente a las 1.390.801 registradas a fines de julio.




