
Siempre se dice que del Festival de Telluride salen las grandes sorpresas de cara a la temporada de premios. Pues bien, este año, ha irrumpido en la carrera de los Oscar You Can See Everything, un documental de 174 minutos presentado por sorpresa en el certamen, dirigido por Nathan Fielder y Lance Oppenheim que aborda la figura de Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos y que protagonizó uno de los mayores escándalos de Silicon Valley.
Holmes había fundado esta compañía de diagnostico clínico portátil que la catapultó a la fama y la convirtió en una de las personas más ricas de los Estados Unidos en tiempo récord. Sin embargo, su sistema fue acusado de fraude y la empresaria terminó condenada.
La película arranca 34 días antes de que Holmes entrara en prisión para cumplir una condena de 11 años por fraude a inversores y fraude electrónico. El rodaje comenzó en 2023, cuando la fundadora de Theranos permitió a un pequeño equipo filmar su vida cotidiana, y acabó convertido en un seguimiento de tres años.
A24, responsable del proyecto, confirmó la misma noche del estreno, el título, publicó un avance y fijó su lanzamiento para octubre. La distribuidora ha situado así una producción de no ficción de larga duración en pleno centro de la temporada de premios, después de una recepción inmediata que ha oscilado entre el desconcierto, el entusiasmo y la conmoción.
Un caso que sacudió la opinión pública
La premisa es concreta: Holmes invitó a Fielder y Oppenheim a entrar en su casa poco antes de ingresar en prisión. La sinopsis define el resultado como un viaje de tres años “al abismo” que comienza como el retrato íntimo de una delincuente condenada.
El proyecto llega después de varios intentos de Hollywood por abordar el caso Theranos. Alex Gibney dirigió el documental The Inventor: Out for Blood in Silicon Valley en 2019, Hulu produjo The Dropout, serie por la que Amanda Seyfried ganó un Emmy, y un proyecto con Jennifer Lawrence y Adam McKay terminó por desmoronarse antes del rodaje.

La novedad está en el enfoque. Fielder, es conocido por Nathan For You y por Los ensayos, y firma aquí su debut como director de largometrajes, formando además parte del encuadre. Su estilo es famoso por romper la cuarta pared y dinamitar el propio mecanismo de estudio, así como por el fuerte componente surrealista de sus composiciones y su humor afilado.
Oppenheim, acaba de estrenar en el Festival de Venecia su primera película de no ficción, Primetime, con Robert Pattinson, después de las brillantes Una clase en el cielo o La feria del renacimiento.
Según IndieWire, los responsables alteran los puntos de vista desde Holmes a su marido, Billy Evans, así como también el papel del propio director. El medio especializado sostiene que Fielder pasa de observador a pieza de la escena, forzado por sus sujetos y por su propia necesidad de intervenir, en un dispositivo que convierte al espectador en un examinador más de la veracidad de lo que está viendo.
En la valoración publicada, el filme sitúa preguntas simples y directas en el centro del relato. Una de ellas resume buena parte de su mecanismo: “¿Cuál es tu definición de una mentira?”. La crítica añade que la película explora la capacidad del lenguaje para desdibujar hechos, coartadas e interpretaciones.
¿Un documental nominado a mejor película?
La película ha activado la conversación sobre premios por una razón adicional. Variety subraya que ningún documental ha sido nominado nunca a mejor película en las 98 ceremonias de la Academia, pese a que la ampliación del número de candidatas en 2009 pretendía abrir la puerta también a la no ficción y a la animación.

El problema no es solo estadístico. El diario apunta que la rama documental de la Academia nunca ha terminado de asumir con comodidad la no ficción participativa y cercana a la comedia. Ese reparo puede pesar sobre una película en la que el director no se limita a observar, sino que aparece implicado de forma visible en la dinámica que intenta registrar.
También pesa el asunto de fondo: dar visibilidad a una condenada por fraude. La publicación sostiene que cualquier campaña tendrá que defender con claridad que la película no rehabilita a Holmes, sino que la somete a examen. Su argumento más sólido, añade, estaría en el propio diseño del largometraje: no una gira de redención, sino un estudio sobre la imposibilidad de saber con certeza qué es auténtico.
Las primeras reacciones públicas recogidas por The Hollywood Reporter y el propio Telluride han reforzado esa idea. Varios asistentes la describieron en redes como una obra “brillante”, “impactante” o “demencial”, mientras uno de los comentarios más repetidos fue una variante de la misma pregunta: qué acababan de ver exactamente.
La película incluye además una declaración de Elizabeth Holmes en el avance difundido por A24. “Yo no soy esa persona. Puedo prometértelo”, dice la ‘exdirectiva’. Según Variety, cuando se encendieron las luces en Telluride, la duda central no era qué había contado el documental, sino si alguien en la sala seguía creyéndola.




