Circuito del Jarama, en Madrid

La Fórmula 1 ya está en Madrid. 45 años después de la última carrera en la capital, los monoplazas vuelven a rugir en la ciudad. Pero no lo hacen en el mismo lugar que durante más de una década albergó el Gran Premio de España. El nuevo escenario es Madring, en IFEMA, Las Cárcavas y Valdebebas. Pero el anterior sigue en pie, a varios kilómetros de distancia: el Jarama.

Entre 1968 y 1981, el circuito de San Sebastián de los Reyes acogió nueve ediciones oficiales del Gran Premio de España. Por sus curvas pasaron Graham Hill, Jackie Stewart, Emerson Fittipaldi, Niki Lauda, James Hunt o Mario Andretti. Y allí se disputó, en 1981, una de las carreras más recordadas de la historia del trazado: la victoria de Gilles Villeneuve, la última de su carrera.

El Jarama nació en los años 60 para cubrir la carencia del automovilismo español. Desde el cierre de Pedralbes, España no tenía circuito y el Real Automóvil Club de España (RACE) impulsó la construcción del trazado y encargó el diseño al ingeniero neerlandés John Hugenholtz, autor también de Zandvoort y Suzuka.

Circuito del Jarama (Madrid) en la celebración del GP el 12 de mayo de 1968 (LAT Images)

Primer Gran Premio sin puntos

El circuito se inauguró en 1967 y ese mismo año ya recibió un Gran Premio de España de Fórmula 1, aunque fuera del campeonato, ganado por Jim Clark. Un año después llegó el primer Gran Premio puntuable, con Graham Hill como vencedor.

Durante los primeros años, Jarama y Montjuïc se alternaron como sedes del Gran Premio de España. La tragedia de Montjuïc en 1975, que provocó cinco muertes tras un accidente de Rolf Stommelen, puso fin a la presencia de la Fórmula 1 en el circuito catalán. Desde 1976 hasta 1981, el Jarama quedó como sede única.

Fue su gran época. Hunt ganó en 1976, Mario Andretti lo hizo en 1977 y 1978, Patrick Depailler en 1979 y Alan Jones en 1980. La despedida llegó el 21 de junio de 1981. Gilles Villeneuve partía séptimo con su Ferrari 126CK, pero una salida espectacular y un error del último campeón le colocaron al frente.

Los cinco primeros terminaron separados por apenas 1,24 segundos. Villeneuve ganó y firmó la sexta victoria de su carrera. Sería la última: menos de un año después moriría en los entrenamientos del Gran Premio de Bélgica de 1982.

Cuando la F1 creció y el Jarama no

El adiós del Jarama se debió a varias razones. El circuito había sido diseñado para una Fórmula 1 mucho más pequeña, pero, a finales de los 70, los monoplazas eran cada vez más rápidos y exigían mayores niveles de seguridad. El trazado, corto y estrecho, ofrecía poco margen para ampliar escapatorias y dificultaba los adelantamientos.

Al mismo tiempo, la Fórmula 1 había dejado de ser únicamente una competición. Los equipos empezaban a necesitar más espacio para camiones, boxes, televisión, patrocinadores y hospitalidad. El Jarama, además, había ido quedando rodeado por el crecimiento urbanístico y tenía poco margen físico para crecer.

España desapareció del calendario entre 1982 y 1985. Jerez tomó el relevo en 1986 y, desde 1991, el Gran Premio se instaló en Montmeló. El Jarama siguió funcionando. Albergó otras categorías internacionales, campeonatos nacionales, pruebas de camiones y actividades de formación y eventos.

Circuito del Jarama

El Jarama vuelve al Mundial

El histórico circuito, sin embargo, ha encontrado una nueva vía para regresar al mundo del automovilismo. En marzo de 2026 acogió el Madrid E-Prix de Fórmula E, que llevó de nuevo un campeonato mundial de monoplazas a sus curvas. Porque del Jarama nadie se olvida, aunque todas las miradas, al menos este fin de semana, estarán en el Madring.