El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) informó que la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM) interceptó una estación flotante de reabastecimiento vinculada a operaciones de narcotráfico en el Pacífico Oriental y hundió la embarcación después de evacuar a su tripulación.
SOUTHCOM señaló que la inteligencia estadounidense vinculó al buque con Los Choneros, organización a la que calificó como “narcoterrorista violenta”. Las personas retiradas de la nave fueron transferidas a autoridades de Ecuador. La operación ocurrió el 15 de septiembre, según la publicación oficial del cuerpo militar vía X. Tras asegurar la embarcación y desembarcar a los tripulantes, las fuerzas estadounidenses la hundieron.
El comunicado fue acompañado de un video donde se vio a los tripulantes de la embarcación descender de la misma y ser escoltados por uniformados del SOUTHCOM. La explosión del buque fue capturada y difundida en el mismo posteo en la red social.
El comandante del cuerpo militar, el general Francis L. Donovan, afirmó que la misión forma parte de las acciones contra las redes de apoyo al narcotráfico en el hemisferio occidental. “Estamos ejerciendo una presión implacable sobre estos narcoterroristas y golpeándolos donde más les duele: desmantelando sus complejas redes, interrumpiendo su sofisticada logística y asestando un golpe a sus finanzas”, expresó. La JTF-WHEM mantiene operaciones dirigidas contra las estructuras logísticas y financieras que, según el Comando Sur, sostienen el tráfico de drogas en la región.

Desde el 28 de agosto, las fuerzas estadounidenses destruyeron al menos siete embarcaciones ecuatorianas que Washington vinculó con la red logística de Los Choneros en el Pacífico Oriental. La primera fue Los Tres Hermanos, el 28 de agosto. Luego fueron atacados Conquista 2, el 2 de septiembre, y OM2, un día después. El 5 de septiembre fue destruido el pesquero María Candelaria; el 8, el Don Rufo; y el 10, mientras el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio visitaba Quito, el Montecristi. El martes fue hundido el Siempre Don Carlos, de acuerdo con la secuencia de operaciones difundida por autoridades estadounidenses y ecuatorianas.
Estados Unidos sostiene que la inteligencia recopilada vincula a esas embarcaciones con Los Choneros y que cumplían tareas de reabastecimiento de combustible para lanchas utilizadas en el traslado de cocaína hacia Norteamérica. Las fuerzas estadounidenses afirman que las naves funcionaban como estaciones flotantes de suministro, una función que permitía sostener las rutas marítimas del narcotráfico. Las operaciones incluyeron el abordaje de las embarcaciones, el retiro de sus tripulantes y el posterior hundimiento de los buques.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, respaldó la posibilidad de que Estados Unidos realice operaciones militares en territorio ecuatoriano contra las bandas criminales que su Gobierno declaró organizaciones terroristas. Noboa mantiene desde inicios de 2024 una estrategia de seguridad que define como una “guerra” contra esos grupos, en respuesta a la escalada de violencia criminal en el país.
El Departamento de Guerra de Estados Unidos defendió los resultados de la operación Lanza del Sur, la campaña militar contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental, al cumplirse un año de su inicio. El último informe trimestral remitido al Congreso atribuyó a la ofensiva una reducción del 65% de la actividad marítima ilícita en el Caribe occidental, del 60% en el Caribe oriental y de cerca del 50% en zonas del Pacífico oriental.
El Departamento de Guerra y la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) afirmaron que la misión contra los grupos calificados como narcoterroristas continuará en el hemisferio occidental. La campaña comenzó el 2 de septiembre de 2025, cuando el presidente Donald Trump anunció desde la Casa Blanca que el Pentágono había “neutralizado” una embarcación que transportaba drogas en el Caribe.




