Madrid, 10 sep (EFE).- El pleno de Congreso aprobará este jueves, salvo sorpresa de última hora, la proposición de ley de Sumar para que los nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1977 y sus descendientes puedan ser españoles, y lo hace en medio de la crisis de Ceuta, con la vista puesta en Marruecos, y la polémica por la ley de nietos.

Verá así la luz una ley que ha permanecido arrinconada durante más de un año, debido, de acuerdo con sus promotores, a la falta de voluntad del Gobierno por ponerla en marcha.

Ni el PP ni Junts, que se abstuvieron en la votación del dictamen, han adelantado el sentido de su voto hoy, pero todo indica que mantendrán la misma posición, mientras que Vox votará en contra como ya hizo el pasado 23 de julio, cuando logró el apoyo de la mayoría de los grupos en la comisión de Justicia.

En aquella ocasión, el PSOE sí apoyó la ley después de ser la única fuerza que rechazó su toma en consideración el 25 de febrero de 2025 y ya ha dejado claro que la apoyará ahora.

La proposición de ley de Sumar prevé que los nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977 y sus descendientes, aun cuando no tengan residencia legal en España, puedan acceder a la nacionalidad española.

Y para poder aspirar a ser españoles deberán aportar el DNI español (aunque no se encuentre vigente), recibo de inscripción en el censo para el Referéndum del Sáhara Occidental expedido por la ONU, certificado de nacimiento, libro de familia, certificado de escolarización, pensiones de jubilación, permiso de conducir español o certificados de hospitalización y asistencia médica, entre otros.

El debate de esta iniciativa se produce en medio de la crisis de Ceuta después de la entrada masiva de migrantes los pasados 30 y 31 de julio y también con la polémica que se ha generado con la llamada ley de nietos.

Una polémica que se ha desencadenado después de que el Tribunal Supremo suspendiera el martes las altas incorporadas al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) como consecuencia de la aplicación de esta ley, hasta que los consulados acrediten que los nacionalizados por esta vía cumplen con la condición de ser descendientes de exiliados españoles. EFE