Matías Martin y Jimena Monteverde se convirtieron en los protagonistas de un inesperado cruce ya que comparten edificio sin haberse cruzado nunca. Ambos tienen sus programas son producidos por Kuarzo y funcionan en el mismo inmueble, aunque en pisos distintos: el ciclo de cocina La cocina rebelde (El Trece) opera en la planta baja, mientras que Todo Pasa (Urbana Play), el programa radial de Martín, se graba en el último piso. La convivencia, en apariencia sin fricciones, derivó en una situación tan anecdótica como involuntaria.

El conductor blanqueó el insólito episodio cuando un cronista de Ya Fue Todo (Jotax) le preguntó por el “problemita” que había trascendido. “Subió una baranda a comida impactante”, arrancó Martin, y la explicación llegó enseguida: “Como armaron un programa de cocina en planta baja y no pusieron extractores, sube un poco el aroma. Riquísimo, en líneas generales”, detalló el conductor.

Para restarles un poco de seriedad al tema, decidió sumar un toque de humor a la situación: “Yo pensé que estaban haciendo una fugazzeta, pero parece que era una paella”, aclaró. Lejos de apuntar contra su colega, fue categórico al deslindar responsabilidades: “Jime es la que menos culpa tiene en todo esto”. La carga, señaló, recae sobre la producción: “La productora armó un programa de cocina sin extractores y nosotros estamos en el último piso, así que el aroma llega”.

Cuando uno de sus colaboradores intentó instalar un cruce con Monteverde, Martin trazó una línea clara. “Ayer uno de los chicos que hacen notas quiso armar una polémica con Jime, pero si la polémica es que nos traigan unos platos de comida, me sumo”, respondió con humor, y reconoció que el ruido lo armó con un objetivo concreto: “Hice un poco de ruido a ver si nos cae un plato de comida”.

A pesar de los meses compartiendo el mismo inmueble, el conductor admitió que nunca logró cruzarse con su colega. “A Jime no la cruzo nunca porque se ve que está en un horario que yo ya estoy arriba al aire, pero un días nos vamos a cruzar y nos vamos a decir las verdades en la cara”, explicó con ironía. El remate fue tan jocoso como directo: “Están hace meses y nunca nos convidaron y no pasa nada. Que se queden para siempre y que manden un platito de comida”.

Jimena Monteverde contó las peleas secretas del programa de Mirtha Legrand

En el espacio de La Cocina Rebelde, la cocinera compartió confidencias sobre los secretos menos divulgados de las renombradas mesas de Mirtha Legrand. Entre estos, mencionó tanto celebridades que exigen ubicaciones específicas como figuras que pusieron como condición para quedarse el cambio de cartel de lugar.

Monteverde se encontraba en compañía de la invitada Claudia Villafañe y del chef Coco Carreño cuando, en medio de un ambiente distendido, comenzó a compartir detalles que, en palabras suyas, la ponían en serios aprietos. “Muchos famosos van si la mesa les gusta. Preguntan quiénes van”, expresó y capturó rápidamente la curiosidad de los presentes. Siguió con la afirmación que generó la mayor repercusión: “Muchos quieren sentarse del lado derecho”.

No pasó mucho tiempo hasta que la conductora aclaró el motivo. Explicó que, para los invitados, el asiento más valioso es el que se ubica a la derecha de Mirtha Legrand, por su mayor exposición y por representar simbólicamente el rol más destacado en la cita. Carreño, por su parte, lo corroboró con una declaración directa: “El lugar que cotiza es estar sentado a la derecha de Mirtha.” Así, la anécdota ilustra las sutiles rivalidades y los acuerdos que tienen lugar fuera de cámara en un ciclo emblemático de la televisión argentina.

La anécdota más sorprendente se dio cuando Monteverde detalló aún más la situación: “Ha pasado muchas veces que han llegado figuras y tienen puesto el cartel del lado de la izquierda. Y entonces dijeron: ‘Yo de acá me voy. Si no me pasás a la derecha, yo de acá me voy’”. Villafañe, sorprendida por el relato, expresó su desacuerdo: “Eso no lo haría nunca”. Ante la sugerencia de Carreño para que diera nombres, la conductora respondió de manera terminante: “No puedo, no puedo. Es gente muy famosa, muy conocida”. Añadió que tales casos no son aislados: “Hay varios”.