El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, ha aclarado este miércoles, tras ser convocado por el Ministerio de Exteriores sudamericano a propósito de declaraciones previas en las que responsabilizó a "activistas de izquierda" de los disturbios registrados en el país durante el estallido social de 2019, que las mismas responden a una conclusión a la que llegó la Inteligencia estadounidense con base en informaciones del Congreso chileno, académicos y policías.

"No hicimos una investigación independiente, lo que hicimos fue revisar la información que venía de Chile", ha indicado en declaraciones a los medios, recogidas por el diario 'La Tercera', tras mantener una reunión con el responsable de la cartera de Exteriores de ese mismo país, Francisco Pérez Mackenna.

Judd fue convocado a la sede ministerial, después de que en una entrevista con la cadena CNN sostuviera que "sin duda, la evidencia apunta a que fueron activistas de izquierda quienes perpetraron" los disturbios registrados en 2019 en el país.

"En 2019, lo que nuestra Inteligencia nos dice es que, categóricamente, provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda", subrayó entonces la cabeza de la legación estadounidense en Chile, si bien apostilló que las agencias de Inteligencia habían "analizado", y no viajado a territorio chileno para hacerlo.

Por tales declaraciones, después de anotar que no había sido entregada esa información a la Justicia chilena, el Ministerio de Exteriores del país lo convocó con objeto de "solicitar información respecto de los antecedentes relacionados con los episodios de violencia ocurridos el 18 de octubre de 2019 y en los días posteriores".

De acuerdo con un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), varios grupos atacaron en 2019 espacios privados, de culto e infraestructura pública, así como de medios de comunicación. Del mismo modo, determinó que, por su parte, las fuerzas de seguridad actuaron "de manera desproporcionada" y hubo un "uso excesivo de la fuerza" por parte del Estado, entonces encabezado por el expresidente Sebastián Piñera, quien declaró el estado de emergencia y un toque de queda para aplacar las movilizaciones.