
La inteligencia artificial lleva tiempo en la conversación y en el día a día de los ciudadanos tanto en su vida personal como profesional, aspecto este segundo que más preocupa. A la incertidumbre sobre los límites de esta tecnología se ha sumado en la última semana una importante polvareda que tiene como origen la renuncia de un ingeniero de Anthropic con un inquietante mensaje de despedida, augurando que la IA “podría matarnos a todos para finales de la década” por la irresponsabilidad de sus desarrolladores. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha terminado por reconocer que “durante demasiado tiempo la industria ha mentido a la gente”. Contexto aparte, son más urgentes los augurios sobre la afectación de estas nuevas capacidades en el ámbito de las empresas, más particularmente de sus trabajadores.
El último en pronunciarse en España ha sido el empresario catalán José Elías, de 50 años, presidente de Audax Renovables, vicepresidente primero de la constructora OHLA o dueño y administrador de la cadena de supermercados La Sirena. También, una voz cada vez con mayor presencia en las redes sociales y televisión. En un comentario compartido en su perfil en LinkedIn o en X, revela que hace un par de semanas comenzó a “probar en serio las nuevas inteligencias artificiales” y que se ha dado cuenta de que “hemos abierto la puerta a otra dimensión”. La frase que encabeza su exposición resumen el contenido. Se trata de un aviso: “Si vuestro trabajo depende de teclear frente a un ordenador, estáis jodidos. Pasado mañana sobráis”.
“Esto es revolucionario y la gente no es consciente de la velocidad a la que avanza. Los agentes de IA van a sustituir a miles de personas en los próximos 4 años”, vaticina. A su juicio, “las empresas no harán una escabechina despidiendo a todo el mundo mañana”, sino que “lo que va a pasar será mucho más silencioso”, algo que concreta en tres medidas: congelarán las nuevas contrataciones, mantendrán a los perfiles senior apoyados por una IA y dejarán de contratar perfiles junior porque ya no tienen sentido". “Hoy, con un buen senior y un par de herramientas sacas el trabajo de todo un departamento”, asegura Elías, que concluye que “esta revolución no avisa y se llevará por delante a los menos preparados”.
El consejo de José Elías a sus hijos
Termina Elías hablando de sus hijos, a los que da el siguiente consejo -asegura- cada vez que le preguntan “hacia dónde tirar con su futuro”: “Haced lo que os guste, pero que dependa de vuestras manos”.
Según un informe de Funcas difundido en abril, ‘Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España’, la IA destruirá entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en nuestro país en la próxima década, aunque el mismo estudio prevé la creación de 1,6 millones de nuevas ocupaciones vinculadas a esta tecnología. El análisis, elaborado con datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) y estimaciones internacionales de exposición ocupacional, identifica a los empleados administrativos y a los técnicos de nivel medio como el colectivo más vulnerable.
De acuerdo con este informe, la automatización avanza con mayor rapidez en actividades que combinan tareas repetitivas con procesamiento de información, como la contabilidad, la atención al cliente, la traducción básica, el análisis de datos rutinarios y la redacción de documentos estandarizados. El criterio que marca el nivel de riesgo real de un puesto es concreto: cuando más del 50% de las tareas de un rol son automatizables, el empleo entra en zona de peligro; por debajo del 30%, la IA funciona más bien como un asistente que potencia la productividad del trabajador en lugar de reemplazarlo.

Esta tendencia ya se refleja en las cifras del mercado laboral: la programación y la consultoría informática perdieron 23.400 ocupados en un año, y las telecomunicaciones, otros 18.000, según datos de la propia EPA citados en el estudio de Funcas.



