
Casi dos décadas después de convertirse en uno de los personajes más mediáticos de la televisión argentina, Reinaldo Wabeke vuelve a cobrar protagonismo al brindar datos inéditos sobre los 70 mil dólares que, según asegura, le quedaron de la herencia de Adelfa Volpes.
Tras la muerte de la mujer con la que se había casado en 2007, que era 58 años mayor que él, Reinaldo sostiene que conservaba ese dinero, proveniente de los ahorros que ella había dejado. Sin embargo, con el paso de los años terminó perdiéndolo todo.
En una entrevista con Infobae, el hombre que quedó viudo apenas 24 días después de su boda contó cómo, mientras atravesaba una de las etapas más difíciles de su vida y luego de permanecer cinco años preso por una causa vinculada al narcotráfico, su patrimonio comenzó a desaparecer.
Reinaldo señaló directamente a una de sus exparejas, un hombre con el que mantuvo una relación durante 13 años y al que identifica como “El Rata”, porque por una cuestión legal no puede revelar su nombre.
Según su relato, no fueron solamente los USD 70 mil los que desaparecieron. También asegura que perdió alhajas y joyas de oro, muebles, electrodomésticos y distintas pertenencias que había acumulado a lo largo de los años.

“El Rata se llevó todo de mi casa. Me dejó en pelotas, durmiendo en el piso”, recordó al reconstruir el momento en que recuperó su libertad y regresó a una casa prácticamente vacía.
La historia de Reinaldo no solo está atravesada por pérdidas y relaciones complejas sino también por episodios que cambiaron para siempre su vida. Hoy, instalado en Rosario y casado con Elías Salazar, a quien conoció en el penal de Coronda mientras cumplía su condena, intenta reconstruirse mientras escribe un libro autobiográfico y sueña con llevar su historia a una serie.
Pero entre todos los recuerdos hay uno que todavía lo indigna: cómo el dinero que él consideraba parte del patrimonio que le había dejado Adelfa terminó fuera de sus manos. “El Rata, con quien tuve una relación de 13 años y había depositado toda mi confianza, me robó todo. Fue un engaño planificado”, relató.
Reinaldo contó que la fortuna que Adelfa había acumulado tenía un origen concreto: “Ella era propietaria de una farmacia en la ciudad de Santa Fe. Su papá era farmacéutico y también tenía muchas propiedades. Todo lo heredaron sus hijos. Adelfa decidió venderla justo antes de morir y conservaba ese dinero”.
Cómo conoció al hombre que le arruinó la vida
Reinaldo conoció a “El Rata” en 2010, en un boliche gay de Santa Fe llamado Geo. “Era la primera vez que iba a ese tipo de lugares y no estaba interesado en conocer a nadie”, recordó.

Fue allí donde un amigo de la infancia le señaló a un joven que estaba en el lugar. Para su sorpresa, él conocía casi todo acerca de su vida; quizás por su perfil mediático y porque era el viudo de Adelfa. Así, lo que empezó como una relación ocasional terminó convirtiéndose en un “pacto” de convivencia que duró más de una década.
“Me ayudó muchísimo cuando yo caí depresivo. Estuvo en momentos difíciles. Cuando caí preso también estuvo, aunque a su manera. Y después se terminó aprovechando de esa situación”, afirmó Reinaldo. Esa cercanía fue precisamente lo que le permitió a “El Rata” acceder a información y recursos personales.
Reinaldo asegura que fue “El Rata” quien lo introdujo en ambientes vinculados al narcotráfico. Según su testimonio, todo comenzó a partir de su acercamiento a un culto umbanda en busca de “ayuda espiritual”.
“Fue él quien me presentó a Vanesa ‘La Curandera’ Saravia, una reconocida narcotraficante de Rosario, quien cayó presa en 2019 por liderar una organización que abastecía de droga a gran parte de Santa Fe”, agregó.
Debido a la relación de amistad que habían entablado, el viudo de Adelfa la había visitado durante tres domingos seguidos en prisión, antes del inicio de la cuarentena, para llevarle comida. “Vanesa fue muy buena conmigo, yo no tengo nada malo para decir de ella. Sabía que ella era narco, pero yo nunca ingresé droga a la cárcel”, aseguró.
Según su relato, el episodio que cambiaría definitivamente su vida ocurrió el 8 de abril de 2020 cuando “El Rata” le pidió que fuera a llevarle nuevamente alimentos porque él no podía hacerlo. “‘Andá vos, que estás anotado y te dejan pasar’”, recordó que le dijo.

Reinaldo afirma que aceptó llevar unas bolsas sin saber lo que había en su interior. Ese mismo día fue demorado en un control policial sobre la autopista Rosario-Buenos Aires y le encontraron cuatro kilos y medio de cocaína en el auto, mientras que posteriormente apareció otro medio kilo en su vivienda tras un allanamiento por esa misma causa. “Esa droga me la plantó ”El Rata" para incriminarme. Me hizo una cama para que terminara preso”, remarcó.
La “cama” que terminó con Reinaldo preso
La acusación más grave de Wabeke apunta directamente a la forma en que, según él, se armó el escenario que terminó comprometiéndolo judicialmente. “En mi casa nunca hubo droga. ¿Y justo después de ese incidente en la autopista apareció medio kilo de droga?”, se preguntó.
Aunque esto no se haya probado judicialmente, Reinaldo sostiene que “El Rata” colocó esa droga en su vivienda para que, en caso de un allanamiento, los investigadores encontraran más elementos que lo vincularan con el narcotráfico. “Fue para hacerme más grande la causa y que estuviera más años preso”, recordó.
Según su versión, “El Rata” también introdujo en la vivienda varios objetos que lo vinculaban con la narco Vanesa Saravia: “Aparecieron fotos de ella y una tarjeta de débito suyo. Y yo no tenía nada de esa mujer en la casa”, relató. Para Reinaldo, todo había sido preparado para que él quedara comprometido. “Pagué los platos rotos por ese hijo de mil putas”, afirmó.

La pensión, las tarjetas y el dinero que desaparecía
Mientras Reinaldo estaba preso, “El Rata” tuvo acceso a su tarjeta de débito y a su homebanking. “Me sacaba la plata de la pensión de Adelfa y hasta pidió un crédito a mi nombre”, contó.
A pesar de que él lo visitaba en la cárcel para llevarle comida y otros objetos personales, la relación tuvo un quiebre cuando Reinaldo recuperó la libertad en abril de 2025. “Antes de que saliera de la prisión me vació la casa en la que vivíamos juntos. Ni la heladera me dejó”, remarcó. Pero lo que más le dolió fueron las pertenencias que habían pertenecido a Adelfa, como los anillos de oro.
Con el “diario del lunes”, Reinaldo asegura que “la confianza plena” que le tenía fue su peor error. “Me dejó en la calle”, recordó. Y resume lo ocurrido con una frase que repite a lo largo de la entrevista: “Me arrancó la vida entera”.
Actualmente, Reinaldo vive de una pensión de $2.000.000 que recibe por Adelfa. Para Reinaldo, lo ocurrido no se reduce a una pelea entre exparejas. Lo que describe es una cadena de pérdidas que comenzó con la desaparición de sus ahorros, siguió con el vaciamiento de su casa y terminó con una causa por drogas que lo llevó a prisión.
“Este tipo me cagó la vida”, concluyó mientras aguarda que salga la sucesión de bienes para poder vender las cuatro propiedades que también heredó de Adelfa y “hoy se encuentran usurpadas”, se lamentó.




