Fráncfort (Alemania), 2 sep (EFE).- El euro bajó hoy al mínimo desde hace dos semanas frente al dólar debido a que las hostilidades entre EEUU e Irán han encarecido el petróleo, intensificado el temor a la inflación y aumentado las apuestas de que la Reserva Federal (Fed) subirá en septiembre sus tipos de interés.

El euro se cambiaba hacia las 15.00 horas GMT a 1,1590 dólares, frente a los 1,1598 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.

El Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio de referencia del euro en 1,1578 dólares.

El euro no logró subir pese a que las cifras de creación de empleo en EEUU fueron peores de lo previsto.

El sector privado creó en EEUU 38.000 empleos en agosto, respecto al mes anterior, según cifras de ADP.

El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, llegó a superar los 97 dólares tras los ataques recíprocos de EEUU e Irán, que se disputan el control del estrecho de Ormuz.

La rentabilidad de los bonos soberanos sube debido al temor a la elevada inflación que puede generar el encarecimiento de la energía como consecuencia de la guerra en Irán.

El dólar se beneficia del encarecimiento del petróleo porque es un activo refugio en situaciones de crisis y porque EEUU es exportador de crudo.

Los mercados ya prevén desde hace tiempo que el BCE subirá la próxima semana sus tipos de interés cuando se reúna en Berlín, en 25 puntos básicos, hasta el 2,50 %, por eso ese ajuste de las tasas ya no influye en el tipo de cambio del euro.

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, confirmó en la reunión de países del G20 en Asheville (EEUU) que el BCE subirá los tipos de interés la próxima semana al decir que los mercados comprenden bien la función de reacción del BCE y ven una probabilidad superior al 95 % de una subida en septiembre.

Nagel consideró que después el BCE debe tomar las decisiones en cada reunión.

El BCE no ve por ahora efectos de segunda ronda, es decir que el encarecimiento de la energía se traspase a subidas a salariales y aumentos de otros precios, algo que demuestra la moderación de la inflación subyacente y de los servicios en agosto en la zona del euro.

La subyacente, que excluye la energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco porque son precios más volátiles, fue del 2,4 % en agosto (2,5 % en julio).

Los precios de los servicios subieron un 3 % en agosto (3,3 % en julio).

El gobernador del Banco Central de Irlanda, Gabriel Makhlouf, consideró en una entrevista con el diario "Financial Times" que el BCE debe llevar los tipos de interés hasta un nivel restrictivo, por encima del 2,75 %, si aumentan mucho los riesgos de que suba la inflación.

La moneda única se cambió en una banda de fluctuación entre 1,1567 y 1,1605 dólares. EFE