Malú Ferrer, modelo y empresaria trujillana radicada en Miami, rompió su relación de cinco meses con el cantante de cumbia John Kelvin tras conocer de cerca aspectos de la realidad del artista que, según admitió, desconocía por vivir fuera del país. El cumbiambero, con una larga historia de procesos judiciales por violencia, reaccionó a la separación con un ruego público en redes sociales en el que pidió a sus seguidores que le hicieran llegar un video a su ex y confesó que aún la ama.
El romance se hizo público hace pocas semanas, cuando John Kelvin —cuyo nombre real es Jonathan Sarmiento Llanto— presumió la relación en su cuenta de TikTok con imágenes de una habitación repleta de corazones y pétalos de rosas, y una celebración de cumpleaños con banda en vivo. La diferencia de edad entre ambos, catorce años, y el oscuro historial del intérprete generaron de inmediato el escrutinio de la prensa de espectáculos peruana. El programa Magaly TV, La Firme buscó a Ferrer para conocer su versión.
En declaraciones al espacio conducido por Magaly Medina, la joven —de 26 años, madre de una niña de cuatro y dedicada al sector inmobiliario en Estados Unidos— explicó que el acercamiento ocurrió durante el Festival de Toromacho, en las Delicias de Trujillo, ciudad de la que es oriunda. “La conexión se dio. La verdad que me pareció una excelente persona y ahí fue que empezó la comunicación”, relató. A partir de ese encuentro, acompañó al artista a presentaciones en Chile, Argentina y Arequipa.
Ferrer reconoció haber visto las imágenes de las agresiones que Kelvin infligió a Dalia Durán, madre de cuatro de sus hijos, pero sostuvo que durante los cinco meses que duró el vínculo no vivió ningún episodio de maltrato. “En ningún momento ha habido ningún tipo de maltrato, ni verbal, ni físico, ni una falta de respeto”, afirmó en el programa. Señaló que no estuvo dispuesta a justificar la violencia bajo ninguna circunstancia, pero que solo podía hablar de lo que ella misma experimentó.
Por qué Malú Ferrer decidió terminar la relación
La distancia geográfica y la incompatibilidad de sus realidades fueron los factores que, según Ferrer, determinaron el fin del romance. “Él vive en otro país, yo vivo en otro país también. Como que hay algo que ya no está alineado. Siento que lo mejor es cortar por lo sano y alejarte con todo el respeto del mundo”, explicó ante las cámaras de Magaly TV, La Firme.
La joven trujillana añadió que, al residir en Miami, desconocía muchos aspectos de la vida cotidiana del cantante en Perú, y que fue la convivencia más cercana y los videos públicos los que le permitieron dimensionar el panorama completo. “Conociendo mejor el panorama, entendí que lo más saludable y coherente para mí era tomar distancia”, declaró a Trome. Su madre, según admitió entre risas, tampoco aprobó la relación desde el principio.

El ruego de John Kelvin en redes sociales
Tras la ruptura, John Kelvin publicó un video en Instagram en el que reconoció que sus sentimientos por Ferrer no desaparecieron con la separación. El artista reveló que entre ambos no existe comunicación y que, ante esa barrera, recurrió a sus seguidores para que le hicieran llegar el mensaje. “Yo aún la amo, la extraño y todavía tengo esperanza de que algún día nuestros caminos vuelvan a encontrarse”, expresó el cumbiambero.
El cantante anunció además que transformó sus emociones en una canción, al considerar que las palabras ya no alcanzaban para expresar lo que siente. Su pedido a los fans fue directo: compartir el video, etiquetarla y enviárselo. “Ya que ella y yo no tenemos contacto, ayúdenme a llegar a ella, por favor, compartan este video, etiquétenla, envíenselo”, solicitó.
El historial judicial que Malú Ferrer conocía
El pasado de John Kelvin en los tribunales es extenso y de dominio público. En julio de 2021, Dalia Durán lo denunció por agresión física y sexual en su departamento del distrito de San Miguel, en Lima. El Primer Juzgado Penal Colegiado de la Corte Superior de Justicia de Lima lo condenó en mayo de 2022 a 21 años de prisión por lesiones y violación sexual agravada. Meses después, una instancia superior anuló la condena por el delito sexual al considerar insuficientes las pruebas, y el artista recuperó su libertad en octubre de ese año tras permanecer alrededor de 15 meses en el penal de Lurigancho.

Los problemas judiciales continuaron. En 2023 fue detenido nuevamente por presuntamente incumplir medidas de restricción al acercarse a la vivienda de Durán y protagonizar nuevos incidentes en presencia de sus hijos. En junio de 2026, el 16.º Juzgado Penal Unipersonal Subespecializado en Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte lo condenó a cuatro años y un día de prisión por agresión psicológica, pena que fue convertida en 103 jornadas de servicio comunitario. La sentencia incluye además la prohibición de acercamiento a Durán y tratamiento psicológico para la agraviada.
La lectura de Magaly Medina
La conductora Magaly Medina no ocultó su perplejidad ante la decisión de Ferrer de involucrarse con el cantante a pesar de conocer su trayectoria. “Me resulta bien extraño que una chica que está informada del pasado de alguien como John Kelvin, que haya visto todo, haya leído los recortes periodísticos, los reportajes que se hicieron, totalmente desgarradores, aberrantes, y ella no le haya importado y se haya embarcado en una relación con John Kelvin durante cinco meses”, señaló la periodista en su programa.
Medina cuestionó qué tipo de atracción puede ejercer un artista con ese perfil sobre una mujer profesional, económicamente independiente y establecida en el exterior. “Yo creo que algo debe estar mal en ti también, por mucho que digas que no, que yo no tengo dependencia emocional. Algo debe estar mal cuando haces clic y haces match con alguien de este tipo de comportamiento, de no una vez, sino sistemático”, reflexionó la conductora. Ferrer, por su parte, cerró su intervención con un mensaje sobre la importancia de poner límites: “Una mujer siempre debe tener independencia económica, también independencia emocional. Los límites los pone uno”.

La denuncia por presunta agresión física presentada por Durán en marzo de 2026, en la que también habría resultado afectado su hijo mayor de 16 años, permanece bajo investigación de las autoridades competentes.