Seamos sinceros: la domótica es un rollo porque se ha convertido en una selva de aplicaciones propietarias y ecosistemas diferentes. Por mucho que haya intentos como Matter, la realidad es que los usuarios nos vemos atrapados en menús, interfaces y conexiones entre dispositivos de distintos fabricantes que no se entienden bien.
¿Ejemplos? Abres una app para encender las luces del salón, cambias a otra para ver el estado de la lavadora y te encuentras con una tercera si quieres revisar la cámara de vigilancia de la habitación del bebé. Y eso sin contar la cara que pone cualquier invitado cuando le explicas que para bajar una persiana necesita instalarse una aplicación en su móvil o acertar con el comando de voz exacto de turno. En lugar de hacernos la vida más fácil, la domótica nos ha terminado llenando el teléfono de carpetas con iconos y contraseñas que usas de higos a brevas.
Parece que en LG son conscientes de esto, y estuvimos hablando en IFA con Noh Beom-jun, Senior Vice President de LG Electronics HS AI Home Solution Business Development, uno de los jefazos de domótica e inteligencia artificial de la surcoreana. Quisimos entender qué pretenden con su interfaz ThinQ Claw y su visión para hacer la domótica más fácil para los usuarios.
Ni descargas ni menús: hablarle a tu casa por Telegram (y WhatsApp en el futuro)
La propuesta central de LG se divide en dos pilares según el formato de interacción: ThinQ Claw para el texto y ThinQ ON para la voz. La gran diferencia de ThinQ Claw respecto a lo que hemos visto hasta ahora en el sector es que renuncia a crear una nueva aplicación propietaria para obligar al usuario a permanecer dentro de su ecosistema.
En su lugar, la interfaz se integra directamente en aplicaciones de mensajería que millones de personas ya utilizan a diario. En su lanzamiento inicial, ThinQ Claw permite controlar los dispositivos del hogar chateando a través de Telegram (así como Kakao en el mercado surcoreano), mientras que la integración con WhatsApp está prevista como una posibilidad de cara al futuro.
LG ThinQ Claw y ejemplo de uso con Telegram
"La idea es reducir a cero la curva de aprendizaje de los agentes de IA. Realmente no tienes que aprender nada nuevo ni estamos intentando mantenerte en nuestra propia plataforma aislada: dejamos que uses tu aplicación de chat cotidiana para interactuar con tu hogar y tus electrodomésticos", explica Noh Beom-jun.
¿Y para qué vamos a querer hablar con nuestra casa en Telegram o WhatsApp? El portavoz me lo describía como tener a tu hogar como si fuera un contacto más en tu agenda. Si estás en el trabajo, en el metro o tomando algo y quieres saber si dejaste la lavadora puesta, no necesitas abrir una aplicación pesada ni navegar por menús: basta con abrir tu app de mensajería y escribir en el chat "¿cuánto le queda a la lavadora?" o "apaga el aire acondicionado del salón, que me lo he dejado encendido". Según Noh, la gran ventaja del texto sobre los comandos de voz es la discreción y la comodidad cuando estás fuera de casa, permitiendo consultar el estado de los electrodomésticos o enviar instrucciones rápidas exactamente igual que si le mandaras un mensaje a un familiar.
Entender el contexto en lugar de dar órdenes rígidas
El segundo pilar de la estrategia es ThinQ ON, que está orientado a interactuar por voz con nuestros dispositivos en casa. A diferencia de la aplicación tradicional móvil ThinQ, en la que el usuario tiene que buscar la barra deslizante y fijar manualmente la temperatura a 24 °C, por ejemplo, ThinQ ON integra modelos de lenguaje (LLM) para interpretar el lenguaje natural y el contexto personal.
Con este sistema, basta con decir por voz algo tan ambiguo como "llegaré a casa en unos minutos, asegúrate de que la temperatura sea adecuada". El dispositivo analiza la ubicación del usuario, calcula el tiempo de desplazamiento y consulta su historial de hábitos durante el verano para ajustar la climatización al nivel exacto que suele preferir sin necesidad de dictarle un número concreto.
Es normal pensar en la obsolescencia programada y la obligación de renovar todos los aparatos de la casa, así que aquí el directivo se muestra tajante: no hará falta comprar electrodomésticos nuevos para aprovechar ThinQ ON. El único requisito técnico es que el dispositivo disponga de conectividad (ya sea por Wi-Fi o mediante protocolos locales como Zigbee) y esté vinculado a la plataforma ThinQ. Esto sobre el papel quiere decir que una lavadora LG de hace seis años con conectividad Wi-Fi podrá integrarse y recibir instrucciones de ThinQ ON exactamente igual que un modelo recién salido de fábrica.




