El Hospital Garrahan recibió por primera vez un traslado aéreo nocturno luego de años de inactividad en un primer operativo que marca la capacidad de realizar vuelos sanitarios durante la noche y amplía la posibilidad de recibir derivaciones pediátricas de alta complejidad ante situaciones de urgencia, sin depender del horario diurno.
El helipuerto no recibía vuelos sanitarios desde 2021 debido a la falta de mantenimiento, se volvió a utilizar en horario diurno el 30 de diciembre de 2025 y en horario nocturno el 8 de septiembre de 2026 alrededor de las 19.10 horas.

“El operativo realizado con éxito demuestra una vez más que poniendo orden en las cuentas e invirtiendo donde verdaderamente importa, se pueden salvar vidas. La prioridad del Hospital Garrahan siempre debió ser esa”, indicaron desde el centro de salud.
Desde el centro asistencial destacaron que la recuperación del helipuerto y su ampliación horaria forman parte de una reorganización del presupuesto y de una inversión estratégica orientada a dar respuesta inmediata a urgencias pediátricas provenientes de distintos puntos del país.
Un hospital con historia
A casi cuatro décadas de su creación, el principal hospital pediátrico de la región atraviesa una nueva etapa con inversiones, obras y equipamiento que ya están cambiando su funcionamiento y lo proyectan como el mejor hospital de América Latina.
El 25 de agosto de 1987 abrió sus puertas el Hospital de Pediatría S.A.M.I.C. “Prof. Dr. Juan P. Garrahan”, un centro de salud pública especializado en atención pediátrica de alta complejidad que asiste a niños y adolescentes de entre 0 y 15 años de toda la Argentina. Desde entonces, brinda un servicio de excelencia centrado en los pacientes y sus familias, con un modelo basado en el trabajo interdisciplinario y en tratamientos de vanguardia orientados a mejorar la calidad de vida. 39 años de historia que han consolidado su rol de referencia nacional y regional en problemas de la salud infantil.
La nueva etapa institucional que atraviesa el centro pediátrico tiene un objetivo claro: ser el mejor hospital de América Latina, pensando en el futuro de los niños. Para ello, consolida un proceso de transformación estructural que fortalece su misión sanitaria y permite proyectar su desarrollo a largo plazo, basado en tres pilares: orden en las cuentas, inversiones estratégicas y eficiencia en el uso de los recursos.




