
España ha registrado en PISA 2025 sus peores resultados del siglo en Ciencias, Lectura y Matemáticas, un retroceso que supera la caída media de los 90 sistemas educativos analizados por la OCDE y que reabre el debate sobre las políticas aplicadas en la enseñanza obligatoria con la implantanción de la LOMLOE y el efecto del uso de pantallas en el aprendizaje.
La OCDE ha publicado este martes una edición en la que el descenso se extiende a la mayoría de países, con la excepción de varios sistemas asiáticos. En España, el deterioro coincide en el tiempo con la implantación de cambios educativos impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez, aunque el Ministerio de Educación ha rechazado atribuir a la LOMLOE la responsabilidad directa del retroceso.
Abelardo de la Rosa, secretario de Estado de Educación, ha admitido durante la presentación que los resultados “no son buenos” y “los datos muestran que tenemos labor por hacer, y nos tienen que impulsar para mejorar las políticas públicas”. El secretario de Estado ha avanzado que el Gobierno planteará medidas para revertir la tendencia y las abordará con las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial de Educación.
De la Rosa también ha vinculado parte de la respuesta a la lectura. El secretario de Estado ha defendido que la LOMLOE insiste en esa competencia y ha reclamado “trabajar para un incremento de la lectura pausada que huya de la inmediatez que producen las pantallas”.
Qué explica la caída de España en PISA, según la OCDE
Tue Halgreen, analista de la OCDE y responsable de la coordinación del estudio en España, ha pedido no interpretar el caso español de forma aislada. “Vemos una evolución parecida en la mayoría de países. Atribuir la causa a una norma concreta no ayudará a encontrar las soluciones que se necesitan”, ha señalado.
El experto ha situado uno de los indicios principales en el desarrollo tecnológico de la última década. Según ha explicado, el declive comenzó “en torno a 2015”, cuando los teléfonos móviles empezaron a generalizarse, y la correlación entre un mayor tiempo de uso y un peor rendimiento académico “se está haciendo cada vez más fuerte”.
Halgreen ha precisado también que conviene distinguir entre el uso de dispositivos para aprender y el destinado a otros fines. Aun así, ha descrito un patrón común en distintos países: “Cuanto menos tiempo se destina a móviles mejor es el rendimiento”.
Todas las comunidades autónomas caen
Las 17 comunidades autónomas retroceden en las tres competencias evaluadas, con la única excepción de Castilla-La Mancha en ciencias. Los descensos más acusados aparecen en País Vasco y, sobre todo, en la Comunidad Valenciana.
La versión española del estudio, editada por el Ministerio de Educación, incluye los datos de Cataluña solo a título informativo y con advertencias expresas. La Generalitat dejó fuera a casi uno de cada cuatro alumnos inicialmente seleccionados, muchos de ellos con previsión de bajo rendimiento, y la OCDE no ha incorporado esos resultados a su informe internacional por considerar que no son comparables ni representativos.
El Gobierno también ha pedido cautela con los datos de Murcia y ha señalado que en el resto de comunidades la muestra es “plena y confiable”. En el caso catalán, De la Rosa ha defendido que se incluyan porque el territorio fue evaluado, aunque con un asterisco que advierte de los errores muestrales y de la tasa de exclusión registrada.
La IA invade las aulas
La edición actual es además la primera que incorpora el uso de inteligencia artificial por parte del alumnado. Según el ministerio, los estudiantes españoles recurren a ella con más frecuencia que la media de la OCDE y de la Unión Europea, sobre todo como apoyo orientado por el profesor y como complemento del aprendizaje, no como copia indiscriminada.
El informe también mide el clima escolar. España se sitúa en la media de la OCDE, las chicas perciben ese entorno de forma más positiva que los chicos y el país figura entre los que registran menos acoso escolar en comparación internacional, aunque el alumnado desfavorecido declara una mayor exposición y los chicos sufren más ciberacoso.




