
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado este lunes la segunda fase del Plan Veo. El programa de ayudas para la compra de gafas y lentillas a menores de 16 años contará en esta nueva edición con 23 millones de euros adicionales para continuar su implementación hasta 2027.
El objetivo del Plan Veo es hacer frente a la pobreza visual, que afecta a más de 700.000 niños en España. La falta de medios económicos para corregir los problemas como el astigmatismo o la miopía afecta especialmente a la población en edad escolar, pues se calcula que uno de cada tres menores con malos resultados académicos podría tener un problema visual no diagnosticado. “Para descubrir el mundo, primero hay que verlo bien”, ha expresado el presidente del Gobierno.
Desde su inicio el pasado 17 de diciembre, se han tramitado 454.650 expedientes, que han recibido una ayuda anual de hasta 100 euros para comprar gafas, lentes graduadas o lentillas destinadas a menores de 16 años. La partida total del programa se acerca ya a los 73 millones de euros.
Astigmatismo, miopía e hipermetropía, los problemas más tratados con el Plan Veo

La campaña del Plan Veo ha ayudado a más de 454.000 menores a acceder a gafas y lentillas. Los principales beneficiados han sido los niños andaluces, según los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad, con 91.476 inscritos al Plan Veo. Le siguen Cataluña, con 74.834, y la Comunidad de Madrid, con 64.096.
El 56,3% de las personas solicitantes eran niñas y adolescentes, frente al 43,7% de niños y adolescentes. Por edades, el grupo de 12 a 16 años concentró el 55,1% de los expedientes; el de seis a 11 años, el 39,3%, y el de cinco años o menos, el 5,6%.
El problema de refracción más frecuente ha sido el astigmatismo, presente en el 75% de los casos. La miopía aparecía en el 53,4% y la hipermetropía, en el 42,7%, mientras que la ambliopía u ojo vago, la anisometropía y el estrabismo se identificaban en alrededor del uno por ciento de las personas atendidas.
Las gafas con lente graduada han sido el sistema de ayuda visual adquirido de forma principal en el 89,1% de los expedientes. Las lentillas se solicitaron en el 12,2% de los casos.
La indicación de la ayuda visual procede principalmente de profesionales de óptica-optometría, responsables del 76,6% de los accesos. Los profesionales de oftalmología del sistema sanitario público representaron el 14,2%, mientras que los de la sanidad privada alcanzaron el 9,2%.
El Plan Veo cuenta con 7.803 establecimientos de óptica adheridos, el 74,1 % del total de ópticas de España, y con la colaboración de 13.600 profesionales de óptica-optometría.
“No vamos a dejar que este sistema se debilite”
Sánchez ha defendido que no se trata de una medida “puntual o aislada”, sino de una iniciativa integrada en la política de salud y de ampliación del sistema de bienestar.
El presidente ha recordado que el Ejecutivo ha destinado 145.000 millones de euros adicionales a inversión en bienestar y prestaciones sociales. También ha citado la ampliación de los cribados neonatales, los programas de detección de cáncer y la recuperación de la sanidad universal.
“No vamos a dejar que este sistema se debilite, no vamos a dejar que se desmantele y no vamos a aceptar que aquello que pertenece a todos los españoles, como es el sistema de bienestar y la sanidad pública, termine dependiendo del bolsillo de cada uno y acabe en el bolsillo de unos pocos”, ha afirmado.
La nueva campaña promocional del programa está protagonizada por Manolito Gafotas, el personaje creado por la escritora Elvira Lindo. García ha situado al protagonista en una familia trabajadora de Carabanchel “como tantas”, donde 100 euros y las gafas de un hijo “cuestan mucho”.
La ministra ha señalado que durante años, en numerosos hogares, la cuestión no era si un niño necesitaba gafas, sino si podían pagarlas ese mes. “Y cuando la respuesta era que no, el niño no se quedaba solo sin el mote, se quedaba sin ver bien. Y eso tiene un nombre: desigualdad”, ha dicho. García ha reivindicado que las gafas no deben convertirse en un “quebradero de cabeza” para las familias y ha enumerado actividades que los menores deben poder realizar con las mismas oportunidades: estudiar, jugar, leer, correr, ir al cine, enamorarse, meter goles, encestar canastas, saltar vallas o sentarse al fondo de la clase y seguir viendo la pizarra.



