Miami (EE.UU.), 27 ago (EFE).- Un gran jurado determinó que la Administración del gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, "malversó" 10 millones de dólares de fondos públicos para destinarlos a la fundación Hope Florida, vinculada a su esposa, Casey DeSantis, y a campañas políticas, pero concluyó que no hay pruebas suficientes para imputar a ninguna persona, según un documento judicial obtenido por CBS.
La conclusión del jurado, que CBS Miami publicó en su sitio web, también implica a dos candidatos republicanos en Florida: el fiscal general James Uthemier y la senadora Ashley Moody, quienes buscan mantenerse en sus cargos en las elecciones del 3 de noviembre.
El informe, que está bajo reserva desde enero pasado en la Oficina del Secretario del Condado de León, encontró que ese dinero, destinado para asistencia social, incluyendo niños, pasó por varias organizaciones hasta llegar a las cuentas del Partido Republicano de Florida y dos comités de acción política.
El dinero, añadió el reporte, se usó para financiar una campaña contra un referendo ciudadano que pedía la legalización del cannabis en 2024, cuando no alcanzó el nivel de 60 % necesario para su aprobación.
Los 10 millones de dólares que recibió la fundación de DeSantis provinieron de un acuerdo entre el Gobierno de Florida y la empresa Centene Corporation para resolver una disputa por cargos del programa de salud Medicaid.
La noticia salpicó a Uthemeir, quien entonces era el jefe de gabinete del gobernador, porque su comité político, 'Keep Florida Clean', "fue el principal receptor de la mayoría de los 10 millones de dólares de fondos de los contribuyentes", según testimonio citado por el reporte.
Mientras que Moody, quien entonces era fiscal general de Florida, tenía conocimiento de los hechos y "autorizó" a uno de sus subordinados firmar el acuerdo.
Pese a la conclusión del reporte, el gran jurado aceptó que "no hay evidencia suficiente para imputar a alguien", pues "nadie asumió la responsabilidad de decidir que los 10 millones de dólares irían a Hope Florida".
"Si bien no podemos probar quién es responsable, podemos ver claramente que el dinero de los contribuyentes se utilizó indebidamente con fines políticos y nos gustaría que se realicen cambios para evitar que esto vuelva a suceder", estableció el documento.
La revelación sacude las campañas políticas en Florida, donde los candidatos demócratas a gobernador, David Jolly; al Senado, Angie Nixon, y a fiscal general, José Javier Rodríguez, exigieron las renuncias de los involucrados, como Uthmeier y Moody, además de una nueva investigación.
"Es una corrupción profunda y repugnante. Ashley Moody ha demostrado que está dispuesta a traicionar a las familias vulnerables de Florida", expuso Nixon en un comunicado. EFE