
La política cambiaria y monetaria del Gobierno dio un giro la semana pasada. Tras varias semanas de sostener un techo informal para el dólar mayorista en $1.500, como parte de su estrategia para contener presiones en el mercado, el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, parecieron recalobrar su estrategia y suavizar la postura monetaria y cambiaria con vistas a mantener tranquilas las tasas y no generar más peso sobre un nivel de actividad que no termina de despegar.
Según el análisis de Nery Persichini de GMA Capital, “durante las últimas semanas, el Gobierno concentró sus esfuerzos en mantener al tipo de cambio por debajo de los $1.500”. El informe de GMA Capital remarcó que “la defensa cambiaria de las semanas previas había contribuido a mantener una plaza relativamente seca, llevando a las tasas de corto plazo a la zona del 30% en un momento en el que, además, la mora empezaba a ocupar los titulares”. Esa estrategia, al restringir la cantidad de pesos disponibles, tensionó el sistema financiero y generó incrementos en las tasas de corto plazo.
El giro de las autoridades se evidenció cuando, “en las últimas ruedas, en cambio, adoptó una postura más flexible y permitió que el dólar mayorista se moviera con mayor libertad, hasta alcanzar un pico de $1.535, en una semana marcada además por la presión del fixing del D31G6”. Los especialistas de GMA Capital interpretaron este movimiento como “una recalibración en el balance de prioridades: frente a las tensiones que comenzaban a acumularse en el mercado de tasas, el objetivo pasó de sostener un nivel puntual del dólar a descomprimir las condiciones monetarias”.
Dinámica reciente
El reporte de la consultora 1816 también identificó la dinámica de las últimas jornadas. “Sostener el techo virtual de 1.500 en el spot llevó a la tasa interbancaria a superar el 28% promedio el miércoles de la semana pasada, nivel no visto desde fines de febrero, y finalmente el Gobierno pareció cambiar las prioridades tras más de 3 semanas defendiendo la ‘línea en la arena’ que había trazado en la fecha de fijación de la Lelink julio, el 28 de julio pasado”. El mismo informe detalló que “ese mismo miércoles, el BCRA inyectó $1,3 billones en el mercado comprando la Lecap S31G6, en la mayor operación expansiva de mercado abierto del Central desde enero, las tasas comprimieron y naturalmente el FX superó los 1.500 unas pocas ruedas después”.
La imposibilidad de manejar simultáneamente el tipo de cambio y la tasa de interés en un contexto de controles de capitales limitados fue un tema recurrente en los análisis. La consultora 1816 sostuvo: “En un contexto de controles de capitales acotados, no es posible manejar el spot y la tasa de manera simultánea y por mucho tiempo. Si bien, en teoría, el tipo de cambio flota y la tasa es endógena, en la práctica el equipo económico va administrando ambos precios, enviando señales constantemente al mercado”.
Por su parte, Gabriel Caamaño y Juan Manuel Truffa de Outlier destacaron que “el BCRA administra un techo de facto al FX que se corrió a $1.500 desde el anterior de $1.400 y conserva la lógica de intervención activa en las dos direcciones”. La presión en el mercado se incrementó durante el período de rollover, y el Gobierno “intentó mantener el techo en $1.500 pero la presión compradora durante el roll lo forzó a ceder hasta $1.515”. El informe de Outlier puntualizó que “las ventas de dólares por cuenta y orden del MECON en el spot del MLC reforzaron la administración del tipo de cambio oficial en ese rango”.
Cambio de estrategia
El cambio de estrategia se tradujo en un alivio inmediato en las tasas de corto plazo. GMA Capital precisó: “La TNA de caución a un día retrocedió desde un máximo intradiario de 37,5% hasta 20,7%, mientras que la Lecap a 30 días y la TAMAR también mostraron una dinámica más estable, cerrando en 25,2% y 25,1%, respectivamente”. Desde el punto de vista de la consultora 1816, “el Gobierno le puso techo a las tasas y los bonos largos en Pesos rebotaron, pero poco, pese a que esta semana el Mecon decidió solo ofrecer instrumentos 2026 y 2027 por segunda licitación consecutiva”.
El efecto de la mayor flexibilidad cambiaria se reflejó también en la dinámica de reservas internacionales. El informe de GMA Capital indicó que “ese mayor margen cambiario tuvo, sin embargo, su contracara en el frente de las reservas, y el BCRA continuó con la moderación en el ritmo de compras. Durante agosto adquirió un promedio diario de USD 35,6 millones, muy por debajo de los USD 93 millones diarios registrados en julio”. La interpretación de la consultora fue que “más que un cambio de objetivo, lo que parece haber habido fue una vuelta a una administración más pragmática del trade-off entre dólar, tasas y reservas: se toleró algo más de volatilidad cambiaria para descomprimir las tasas, aun a costa de mantener un ritmo de acumulación de reservas considerablemente más moderado”.
Durante agosto el BCRA adquirió un promedio diario de USD 35,6 millones, muy por debajo de los USD 93 millones diarios registrados en julio
GMA Capital
El documento de 1816 reforzó este diagnóstico: “El BCRA compró menos divisas en agosto, pero el acumulado YTD sigue siendo el segundo más alto de la post Convertibilidad (el más alto fue en 2024). Mientras tanto, el BCRA compró USD 548 millones en lo que va de un agosto que casi seguramente será el mes con menor saldo del Central en el MLC en lo que va de 2026”.
Los analistas de Outlier aportaron que “las compras del BCRA en el MULC reflejan la misma dinámica: el miércoles 27 saltaron a USD 61 millones desde los USD 9-11 millones de las ruedas previas, y la liquidación agropecuaria fue la más alta de la semana en USD 199 millones, aunque hay que considerar que el precio de la soja por encima de USD 460 infla el monto liquidado sin que necesariamente implique más volumen físico”.
En relación con el manejo de la liquidez en pesos, el informe de Outlier explicó que “el Tesoro se guardó la posibilidad de utilizar sus depósitos en el BCRA como herramienta de política monetaria de frecuencia diaria, complementando la lógica de ajuste quincenal vía licitaciones”. El reporte añadió que “a mediados de mes la intención inicial fue subir las tasas de corto plazo, pero rápidamente se revirtió la postura para evitar que la volatilidad de tasa corta empeorara la situación del canal de crédito”.
La baja de depósitos del Ministerio de Economía (MECON) en el BCRA, por cerca de $3.400 millones, resultó consistente con inyecciones de liquidez que calmaron la parte corta de la curva. La consultora Outlier sintetizó: “El BCRA administra un techo de facto del FX que se corrió a $1.500-$1.515, mientras el Tesoro sumó sus depósitos en el BCRA como herramienta de liquidez diaria”.
La reacción del mercado no tardó en aparecer. El reporte de GMA Capital registró que “la mayor flexibilidad cambiaria de esta semana se tradujo en una depreciación del 1,4% en el índice multilateral y del 1,0% frente a Estados Unidos. Aun así, en lo que va del año ambos acumulan una apreciación del 8,4% y 11,5%, respectivamente”.

Del lado de los instrumentos financieros, 1816 explicó que “el esquema actual (con piso claro en 20% TNA en la rueda REPO pero sin techo para las tasas a 1 día) ofrece una mayor discrecionalidad para los hacedores de política. La flexibilidad del spot es positiva tanto para la deuda en Pesos (porque implica un límite para la volatilidad de tasas) como para la deuda en Dólares (porque parte de sostener un nivel de tipo de cambio implica resignar al menos transitoriamente el ritmo de compra de reservas)”.
Outlier agregó: “Las subas de tasa y movimiento del BCRA desde $1.500 hicieron que algunas posiciones recientes quedasen en rojo, pero creemos que estabilidad cambiaria con devengamiento y posibles compresiones de tasa ayudarán a recuperar esas posiciones en el corto plazo. La condición sigue siendo la misma: si no se le agrega mucha más presión al FX, todavía hay ventana de carry”.
El diagnóstico de las consultoras coincidió en que el Gobierno optó por priorizar la descompresión de las tasas de interés, aun cuando esto implicó tolerar un mayor movimiento cambiario y un ritmo de acumulación de reservas considerablemente más moderado. En palabras de GMA Capital, “más que un cambio de objetivo, lo que parece haber habido fue una vuelta a una administración más pragmática del trade-off entre dólar, tasas y reservas”.
La consultora 1816 consideró: “En nuestra opinión, la flexibilidad del spot es positiva tanto para la deuda en Pesos como para la deuda en Dólares. Creemos que habrá otros episodios como los de estos días en el camino a la elección, de modo que constantemente el Gobierno deberá elegir prioridades”.