No ha sido el fin de semana soñado para Carlos Sainz. En su vuelta a casa, al nuevo trazado. Al nuevo circuito de la capital. Al nuevo Gran Premio de España, no ha habido reacción por parte de los dos representantes del país.
Ya lo avisaba el de Williams en su presentación en Callao: “Tiene carácter”. Y así lo fueron descubriendo poco a poco a lo largo de los entrenamientos y la clasificación todos los pilotos. Clasificación que, por cierto, arrastraba a Sainz a la vigésima posición a pesar de haber quedado el 17.º, a escasos segundos de la Q2, por bloquear una vuelta rápida a Valtteri Bottas (Cadillac).
Y así se puede definir la carrera de Sainz. Nada más empezar tuvo un incidente con Tsunoda (Alpha Tauri) que no fue a más gracias a los comisarios. Eso sí, en una salida bastante desenfrenada para todos los pilotos, el madrileño logró adelantar varios puestos hasta la posición 18º.
Cabe destacar que no fue una salida limpia y muchos pilotos se pasaron de frenada, entre ellos Verstappen, quien tuvo que ceder su tercera posición a Russell.
Sin embargo, pocas vueltas más tarde se tuvo que ver las caras con Fernando Alonso (Aston Martin) y esta vez no se iba a librar: cinco segundos por llevar a su compatriota contra el muro y que cumpliría en boxes antes de su primera parada, en la vuelta 25.
Una parada larga, ya que también se decidió cambiar el alerón delantero, dañado por el primer incidente con el piloto japonés. A eso se sumaban los problemas para mantener el coche dentro del circuito.
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