Un zurdazo fulminante tumbó a Rodrigo Ruiz en el quinto round de su pelea ante el mexicano Ángel Talavera Carrillo y lo dejó tendido sobre la lona del Polideportivo José María Gatica, en Avellaneda. El tucumano no pudo levantarse, recibió atención médica en el ring y tuvo que ser retirado en camilla: el árbitro decretó la victoria del visitante por nocaut técnico, una imagen que sacudió al ambiente del boxeo argentino.
La pelea estaba pactada a diez asaltos y tenía en juego los títulos latinos vacantes de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB). Sin embargo, el resultado deportivo llegó envuelto en una paradoja: Talavera Carrillo no pudo quedarse con los cinturones porque no había dado el peso establecido en el pesaje, por lo que el combate se disputó sin que los títulos estuvieran en juego para el mexicano. Los cetros quedaron vacantes.
Ruiz sorprendió primero y Talavera tomó el control
La historia de la pelea tuvo un arranque inesperado para el local. Ruiz salió con confianza y logró enviar a la lona a su rival en el primer round, un derribo que pareció marcar el tono del combate. Talavera Carrillo se repuso del golpe inicial y, alentado por las indicaciones de su rincón, comenzó a avanzar con mayor decisión. Con el correr de los asaltos, el mexicano fue tomando el control del encuentro mientras el tucumano buscaba los espacios para conectar sus combinaciones.
La definición llegó en el quinto capítulo y no dejó margen para la discusión. Ruiz intentó conectar una izquierda al rostro de su rival, pero Talavera Carrillo leyó el ataque, lo esquivó y respondió de inmediato. Con la guardia del tucumano abierta, el mexicano descargó un potente golpe de zurda directo a la mandíbula. El impacto fue devastador: Ruiz cayó de inmediato sobre la lona y quedó sin posibilidades de continuar. Talavera Carrillo se alejó y comenzó a festejar, convencido del resultado, mientras el equipo médico subía al ring para atender al argentino. Poco después, Ruiz era retirado en camilla entre el silencio del público presente.
“Nunca me pasó”, escribió Ruiz horas después del nocaut
Pasadas las horas, el propio boxeador salió a las redes sociales para romper el silencio. “Pasó todo muy rápido. Hoy estoy súper triste con el resultado. Son cosas que pueden pasar porque el boxeo es así. Nunca me pasó. Ahora me tomaré un tiempo para disfrutar mi familia y ver cómo continúo”, escribió en Instagram. “Perdón, hijo, por no llevarte el cinturón a casa”, cerró en un mensaje que delineó la dimensión del golpe anímico más allá del físico. También subrayó que se encontraba bien de salud.
Para Ruiz, la derrota llega en un momento de alta exigencia. Su última aparición había sido en abril, cuando viajó hasta Australia para enfrentar al local Sam Goodman en una eliminatoria mundialista y cayó por decisión de los jueces. Ahora, el nocaut técnico en el Gatica interrumpe su camino justo cuando los títulos latinos parecían al alcance.
Talavera Carrillo, en tanto, sumó su tercera pelea del año, aunque el triunfo tiene sabor agridulce por el descuento de peso. Se trata además de su segundo combate en suelo argentino: en mayo había viajado a enfrentar al uruguayo Javier Cardozo y fue él quien sufrió el nocaut. El resultado del sábado le permitió revertir esa imagen, aunque sin llevarse los cinturones a casa.




