Carlos Expósito
Roma, 6 sep (EFE).- El Inter Milan comienza su andadura en la Liga de Campeones contra el Real Madrid, y lo hará con sus fantasmas a cuestas. No solo por las dos finales perdidas en los últimos cuatro años o por la frustrada eliminación la pasada campaña contra el Bodo/Glimt, sino porque aún no puede presumir de haber ganado al conjunto merengue en este siglo.
Dos veces ha modificado su escudo el Inter desde la última vez que ganó al Real Madrid en Europa. Miércoles, 25 de noviembre de 1998, en San Siro, el equipo dirigido entonces por Luigi Simoni bate al de Guus Hiddink en fase de grupos con doblete del mítico Roberto Baggio y otro tanto del chileno Iván Zamorano.
Desde entonces, el conjunto 'neroazzurro' no ha sido capaz de ganar al Madrid en los cuatro partidos disputados este siglo. Ni en su estadio ni en el Santiago Bernabéu. Ni en la temporada 2020-2021 ni en la 2021-2022. Su estreno en la competición este martes pretende romper con una maldición que pesa en el registro.
En Italia la historia se recuerda de otra manera. El Inter no es un recién llegado frente al Madrid. Al contrario, ambos clubes construyeron parte de su historia europea enfrentándose en partidos que todavía forman parte de la memoria 'interista', aunque para ello hay que remontarse a los años sesenta.
El más importante llegó en 1964, cuando el Inter dirigido por el argentino Helenio Herrera derrotó al Real Madrid de Alfredo Di Stéfano por 3-1 en la final de la Copa de Europa disputada en Viena. Sandro Mazzola, con un doblete, y Aurelio Milani dieron al conjunto italiano su primera Copa de Europa, en una de las grandes noches de la historia del club.
El Inter es, junto al Benfica y al Liverpool, los únicos verdugos del club blanco en finales de Copa de Europa. Aquella generación, conocida como el 'Grande Inter', convirtió al equipo milanés en una referencia del fútbol europeo. Una época dorada a la que ahora se aferran para conjurar los fantasmas de este siglo.
El Madrid se tomó la revancha dos años después, en las semifinales de la Copa de Europa de 1966. El conjunto español se impuso en el partido de ida por 1-0, y el empate en el de vuelta en San Siro le dio a los blancos el pase a la final, que conquistaron tras vencer al Partizán.
En el vestuario 'neroazzurro' saben que el Madrid no es un rival cualquiera. Y en un duelo marcado por cuentas pendientes que se han ido acumulando con los años, el conjunto blanco vuelve a aparecer como una prueba de altura.
Las cuentas pendientes y los fantasmas también los tiene el Inter consigo mismo. Y mucho más recientes. El equipo, tres veces ganador de la 'Champions', ha rozado la gloria europea y se ha quedado a las puertas en dos ocasiones en apenas cuatro temporadas.
La primera fue en Estambul, en 2023, cuando el Manchester City se impuso por 1-0 con gol de Rodri y dejó al Inter sin una 'Champions' que había peleado hasta el último minuto. Dos años después, en Múnich, el golpe fue todavía mayor.
El París Saint-Germain pasó por encima del conjunto italiano con un 5-0 que convirtió la final de 2025 en la derrota más amplia de la historia de una final de la Copa de Europa, un resultado que todavía pesa en la memoria 'interista'.
Y entre ambas finales se ha colado un nuevo fantasma, más reciente y quizá más difícil de explicar. El Bodo/Glimt, un rival que partía por debajo del Inter en todos los pronósticos, dejó al conjunto italiano fuera de Europa la pasada temporada tras imponerse por 3-1 en Noruega y 1-2 en San Siro, un 2-5 global y otro mazazo para historia reciente del club en Europa.
Ahora, ante el Madrid, el Inter vuelve a empezar. Lo hace con un proyecto sólido, con Cristian Chivu como arquitecto de un equipo liderado por Lautaro Martínez. Enfrente, José Mourinho, un viejo y querido conocido de la casa. EFE




