El líder del partido ruso Yabloko, Nikolái Ribakov, asiste a una audiencia sobre el recurso de la formación contra su exclusión de las elecciones legislativas de septiembre, en el Tribunal Supremo de Rusia en Moscú, el 17 de agosto de 2026. EFE/EPA/MAXIM SHIPENKOV

El líder del partido pacifista Yábloko, Nikolái Ribakov, votó este domingo en las elecciones legislativas rusas a favor de “la vida sin miedo”, “la paz” y “la libertad”, tal como rezaban los mensajes que escribió a mano en sendas papeletas antes de depositarlas en la urna de un colegio electoral de San Petersburgo, según reportó la prensa local. Ribakov acudió al colegio 360 pocos minutos después de su apertura y, tras votar, le regaló una manzana —símbolo y nombre del partido en ruso— a una integrante de la mesa electoral.

Yábloko, que llevaba adelante su campaña bajo el lema ‘Por la paz y la libertad’, es el partido liberal más antiguo de Rusia —fundado en 1993, en los primeros años pos-soviéticos— y la única fuerza política registrada que se había opuesto abiertamente a lo que el Kremlin llama “operación militar especial” en Ucrania. Fue excluido de las papeletas por lista tras un fallo judicial de agosto.

Aun así, 100 candidatos del partido podrían llegar a la Duma por la vía de las circunscripciones uninominales, dijo el propio Ribakov a la agencia EFE en una entrevista esta semana. “Llamamos a los ciudadanos a acudir a los colegios el domingo (...) y votar por nuestros candidatos por circunscripciones. Votar por cualquier otro partido es apoyar las políticas de Putin”, afirmó, en referencia a la estrategia impulsada por la oposición en el exilio de respaldar a cualquier fuerza capaz de restarle votos a Rusia Unida.

Antes del fallo que lo excluyó de las papeletas, dos de sus dirigentes ya habían sido condenados por la Justicia rusa: el entonces vicepresidente Maksim Kruglov, a siete años de prisión por difundir “noticias falsas” sobre el Ejército, y Lev Shlosberg, a más de once años por criticar la guerra. Otros diez dirigentes del partido quedaron inhabilitados para presentarse por estar catalogados como “agentes extranjeros”. Pese a eso, la dirigencia opositora en el exilio —entre ellos Yulia Navalnaya, viuda de Alexéi Navalni— había pedido semanas atrás votar por Yábloko como forma de expresar rechazo a la guerra dentro de las reglas del sistema.

Alta participación y resulados manipulados

Una mesa electoral bajo retratos de Putin y del líder prorruso de Donetsk, este domingo, último día de una votación que Rusia extiende por primera vez a zonas ocupadas de Ucrania. (REUTERS/Alexander Ermochenko)

La participación superó el 45% hacia la mañana de este domingo, con seis millones de electores que ya habían votado a distancia, según informaron las autoridades electorales rusas. Más de 111 millones de ciudadanos en 89 regiones están habilitados para votar desde el viernes en más de 90.000 colegios electorales, para elegir a los 450 diputados de la Duma. También pueden sufragar los rusos residentes en 152 países, donde el Ministerio de Exteriores habilitó 333 colegios, muchos de ellos en legaciones diplomáticas —aunque con recortes notorios respecto de la elección anterior: Alemania pasó de 16 mesas a solo dos, e Israel, de trece a tres.

Rusia Unida, el partido que sostiene a Putin, busca revalidar la mayoría constitucional que obtuvo en 2016, algo que se ve favorecido por una baja participación entre los sectores más críticos de la guerra. Los sondeos oficiales le dan una intención de voto de entre 33% y 37%, mientras que las encuestadoras independientes la ubican en apenas 25%. Con todo, los analistas esperan que termine consiguiendo en torno al 50% de los votos.

Esta es la primera legislativa que Rusia celebra desde que comenzó la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, y llega en un contexto de desgaste que el propio aparato oficial ya no logra ocultar del todo: de hecho, los analistas describen los comicios como una forma que tiene el Kremlin de medir la lealtad de sus propios funcionarios más que de buscar legitimidad ante la sociedad. La represión sobre la disidencia se profundizó en el último año: los arrestos de altos funcionarios se cuadruplicaron en 2025 respecto del período prebélico, y Golos, el principal organismo independiente de monitoreo electoral del país, se disolvió en julio de 2025 después de que su copresidente fuera condenado a cinco años de prisión.

Por primera vez, además, Rusia habilitó mesas de votación para su Parlamento en zonas ocupadas de las provincias ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporizhzhia y Kherson, algo que el derecho internacional no reconoce.