Un grupo de personas realiza tareas de medición del terreno y monitoreo de plantas en un campo de maíz. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El MAGA advirtió que el calor de más de 35 °C (95 °F) previsto para este fin de semana y los primeros días de la próxima semana aumentará la vulnerabilidad de 11 cultivos y del ganado en 143 municipios de Guatemala, un escenario que combina estrés térmico, lluvias irregulares y riesgo de pérdida de humedad en los suelos.

El análisis agrometeorológico, también señala que en varias zonas del país persisten niveles de humedad inferiores al 25%, una condición que agrava el impacto de las altas temperaturas sobre la actividad agropecuaria y limita la recuperación hídrica pese a las precipitaciones previstas.

De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, las áreas más expuestas se concentran en municipios de Petén, Escuintla, Santa Rosa, Retalhuleu, Izabal y Jutiapa, donde el incremento térmico puede comprometer el desarrollo de cultivos de consumo básico, frutales, plantaciones industriales y hortalizas.

El informe fue elaborado por el Centro de Información Estratégica Agropecuaria con datos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología. El reporte identifica a Petén y otras zonas del norte del país entre las regiones con mayor incidencia del calor extremo, según el mapa de temperaturas máximas incluido en el documento.

Tres trabajadores rurales sujetan a un bovino con una cuerda durante labores de manejo ganadero en un campo. (Ministerio de Agricultura, Ganadería  y Alimentación)

Los 11 cultivos bajo mayor presión por el calor están distribuidos en varias regiones del país

El ministerio identificó 11 tipos de cultivos vulnerables en los municipios bajo alerta: maíz, frijol, banano, plátano, palma de aceite, piña, papaya, caña de azúcar, arroz, café y hortalizas.

La advertencia abarca tanto productos clave para la alimentación cotidiana como actividades agrícolas de escala comercial. En esa lista aparecen granos básicos como el maíz y el frijol; frutas como banano, plátano, piña y papaya; plantaciones como palma de aceite y caña de azúcar; además de arroz, café y hortalizas.

El reporte indica que las lluvias previstas se concentrarán principalmente del sur al centro del territorio nacional y estarán acompañadas de actividad eléctrica. Esa combinación no modifica el diagnóstico principal: las precipitaciones podrían ser irregulares y de corta duración, por lo que no alcanzarían para recuperar de forma generalizada la humedad del suelo.

Ese punto responde a la pregunta central para los productores: las lluvias esperadas no ofrecen por sí solas condiciones suficientes para iniciar siembras con seguridad. El análisis recomienda de forma expresa no basar el establecimiento de cultivos únicamente en esas precipitaciones, porque una secuencia posterior de días secos puede traducirse en pérdida de semilla.

El documento también incorpora el pronóstico del Insivumeh, que anticipa niebla o neblina en las primeras horas de la mañana y por la noche, además de ambiente cálido y húmedo durante el día. Para la tarde y la noche se esperan lloviznas o lluvias con actividad eléctrica, sobre todo en las regiones ubicadas del sur al centro del país.

Según el organismo, existen además condiciones favorables para la formación de tormentas locales graves asociadas a la influencia de baja presión. El análisis del ministerio añade que las precipitaciones intensas pueden causar encharcamientos, erosión, inundaciones y deslizamientos en distintos sectores.

Un cultivo de maíz con las plantas dobladas hacia el suelo se extiende junto a un camino de tierra y una hilera de árboles. (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación)

La baja humedad del suelo y el riesgo de tormentas complican la situación del ganado y las siembras

El panorama de humedad es especialmente delicado en áreas de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz, Baja Verapaz, El Progreso, Zacapa, Chiquimula y sectores de Petén. En esos puntos, los niveles por debajo del 25% reducen la capacidad del suelo para sostener adecuadamente el desarrollo de los cultivos si las lluvias no se mantienen.

El reporte también advierte que la persistencia de niebla durante el día favorece la humedad foliar. Esa condición incrementa el riesgo de enfermedades fungosas en cultivos sensibles a escala nacional, de modo que el problema no se limita al calor ni al déficit hídrico.

Frente a ese cuadro, el MAGA recomendó verificar los registros de humedad acumulada antes de iniciar labores de siembra y mantener prácticas de conservación de agua en el suelo. Entre ellas menciona conservar rastrojos o cobertura vegetal, monitorear la humedad disponible y programar el riego con eficiencia durante los periodos de calor sostenido.

El ministerio también pidió aprovechar y almacenar el agua de lluvia disponible durante estos días para contar con reservas en jornadas secas. Esa medida busca compensar el hecho de que las precipitaciones esperadas no garantizan la recuperación de la humedad necesaria para el establecimiento de cultivos en las zonas más afectadas.

Para el sector pecuario, la recomendación es evitar potreros ubicados en áreas propensas a inundaciones o deslizamientos y vigilar aquellos en los que pueda acumularse agua o deteriorarse el pasto. El análisis agrega que los animales deben contar con sombra y agua fresca abundante durante las horas de mayor calor.

La cartera agropecuaria también aconseja ajustar los horarios de pastoreo hacia los momentos más frescos del día, temprano por la mañana o al final de la tarde, para reducir el estrés térmico. Ante el riesgo de tormentas, crecidas de ríos e inundaciones durante el fin de semana, sugiere resguardar al ganado en zonas techadas, elevadas o con cobertura arbórea.