Tiendas 3B suspendió temporalmente los pagos con tarjeta en algunas sucursales como parte de una evaluación de costos y alternativas digitales.

Si últimamente llegaste a una Tienda 3B y descubriste que no podías pagar con tarjeta, quizá pensaste que se trataba de una falla en la terminal o de una decisión para obligar a los clientes a volver al efectivo.

Pero detrás de la suspensión de pagos con tarjeta en algunas sucursales hay una razón mucho más compleja.

La medida forma parte de una estrategia y un experimento financiero de la empresa para analizar cuánto le cuesta aceptar tarjetas, qué impacto tiene esa decisión en sus ingresos y qué alternativas puede utilizar para recibir pagos digitales.

De acuerdo con información revelada por la periodista Jeanette Leyva en su columna El verdadero costo detrás de las tarjetas en Tiendas 3B, publicada en el medio El Financiero, el origen del cambio está relacionado con un beneficio que la cadena tenía dentro del sistema financiero y que dejó de recibir después de su acelerado crecimiento.

El crecimiento de Tiendas 3B cambió las reglas

Durante un tiempo, las sucursales de Tiendas 3B estaban clasificadas dentro del sistema financiero como tiendas de abarrotes.

El crecimiento de la cadena provocó un cambio en su clasificación y la pérdida del beneficio de cuota de intercambio cero.

Esta categoría permitía acceder al esquema conocido como cuota de intercambio cero, un incentivo diseñado para facilitar que pequeños negocios y establecimientos de uso frecuente acepten pagos con tarjeta.

El esquema beneficia a sectores como escuelas, guarderías, consultorios médicos y dentales, misceláneas, tiendas de abarrotes, refaccionarias, ferreterías y salones de belleza.

La medida comenzó a aplicarse para las tarjetas de crédito en 2013 y posteriormente se extendió a las tarjetas de débito en 2019.

Su objetivo es impulsar la aceptación de medios de pago electrónicos sin trasladar determinados costos financieros a establecimientos con márgenes reducidos.

Sin embargo, Tiendas 3B dejó de ser el pequeño negocio que originalmente podía encajar dentro de esa clasificación.

Aceptar pagos con tarjeta puede representar distintos costos para los comercios, incluso cuando reciben beneficios relacionados con la cuota de intercambio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crecimiento de la cadena provocó que su tamaño y escala comercial ya no correspondieran con el propósito del incentivo.

Como consecuencia, la empresa fue reclasificada y dejó de ser considerada una tienda de abarrotes dentro de este esquema.

Con ese cambio, también perdió el beneficio de la cuota de intercambio cero.

Aceptar tarjetas comenzó a ser más caro

La pérdida de ese beneficio significa que aceptar pagos con tarjeta representa ahora un costo mayor para la cadena.

Aquí está una de las claves para entender por qué algunas sucursales dejaron temporalmente de recibir este medio de pago.

Cuando un cliente utiliza una tarjeta, existen diferentes participantes dentro de la operación financiera, entre ellos las instituciones emisoras y adquirentes.

La medida abrió nuevamente el debate sobre las comisiones y costos que enfrentan los negocios por aceptar tarjetas.  (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cuota de intercambio es uno de los componentes involucrados en ese proceso.

Sin embargo, como explicó Jeanette Leyva, tener una cuota de intercambio cero no significa necesariamente que para un comercio aceptar tarjetas sea completamente gratis.

Los negocios pueden enfrentar otros costos, como la llamada tasa de descuento, relacionada con el servicio de aceptar pagos electrónicos.

La diferencia es que el esquema de cuota de intercambio cero elimina uno de los componentes de costo de la operación.

Por eso, perder ese beneficio puede modificar de manera importante las cuentas de una empresa que recibe miles de operaciones de pago.

Tiendas 3B también experimenta con CoDi como una alternativa para realizar pagos digitales.

Tiendas 3B también prueba con CoDi

La suspensión de tarjetas no significa necesariamente que Tiendas 3B quiera regresar por completo al uso del efectivo.

De manera paralela, la empresa también ha realizado pruebas con CoDi, el sistema de Cobro Digital desarrollado por el Banco de México (Banxico).

Este mecanismo permite realizar transferencias y pagos digitales mediante herramientas como códigos QR y tecnología NFC o pago por acercamiento.

De acuerdo con la información recopilada por la periodista, Tiendas 3B busca analizar las posibilidades de estas alternativas mientras evalúa el impacto financiero de operar sin el beneficio que anteriormente tenía.

CoDi forma parte de la estrategia de digitalización de pagos impulsada por Banxico y busca ampliar el acceso a mecanismos electrónicos sin depender necesariamente de los sistemas tradicionales de tarjetas.

El caso de Tiendas 3B también vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre cuánto pagan los comercios por aceptar tarjetas y si las comisiones pueden afectar de manera distinta a pequeños negocios y grandes cadenas.

Por ahora, la recomendación para los clientes que acudan a una sucursal donde se mantiene la suspensión es sencilla: mejor llevar efectivo o contar con otra alternativa de pago, por si acaso.

La decisión de Tiendas 3B, más que un simple “adiós a las tarjetas”, parece ser un experimento para medir qué ocurre cuando uno de los componentes más importantes del costo de aceptar pagos electrónicos desaparece del modelo financiero de la empresa.