• Después de tres años de pausa, el Sívori reabrió su tradicional subasta con una convocatoria que desbordó la sala.
  • La venta de obras jóvenes y consagradas impulsó una recaudación necesaria para financiar su agenda cultural de 2026.
  • La participación activa de galerías y artistas reforzó el carácter colectivo del evento.