La oferta de frutas y verduras en los mercados es más limitada y productos como el pipián rinden menos por dólar. (Foto: Roxana Lemus)

La crisis climática ha generado una reducción tanto en el tamaño como en la cantidad de las frutas y verduras nacionales. Esta afectación se observa en productos como la anona, el pipián, el güisquil, el ayote, el tomate, la cebolla, el mango, el jocote, el marañón, la sandía, el melón y la papaya, según reportes recogidos por productores y organizaciones.

En los mercados del país, la oferta de frutas y verduras suele ser más limitada, y los productos presentan calibres más pequeños en comparación con temporadas anteriores. Un ejemplo señalado es el pipián: antes se vendían ocho o nueve unidades por dólar, mientras que actualmente solo se consiguen cinco por el mismo precio. Este ajuste en la cantidad también se reporta en otras verduras y frutas, con tamaños reducidos y menor disponibilidad en los principales puntos de venta.

Luis Treminio, presidente de Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), advirtió en entrevista con Infobae El Salvador que la seguridad alimentaria enfrenta retos en este contexto. Explicó que, aunque los productos estén disponibles por importación, algunas familias no tienen posibilidades económicas para acceder a ellos, especialmente cuando el precio sube por la menor oferta regional. “El problema es el acceso, que la gente no tiene posibilidades económicas”, apuntó.

Según los reportes, la principal zona afectada por la reducción de cosechas es el oriente, aunque las condiciones de sequía han tenido repercusión en todo el territorio nacional.

La crisis climática redujo el tamaño y la cantidad de frutas y verduras nacionales en El Salvador. (Foto cortesía Alcaldía de San Salvador Sur)

Dependencia de importaciones y cifras de producción nacional

Treminio indicó que solo el siete por ciento de las frutas y verduras que se consumen en El Salvador se produce localmente. El noventa y tres por ciento restante corresponde a importaciones. Este dato evidencia una marcada dependencia de la producción externa para cubrir la demanda interna de alimentos frescos.

De acuerdo con Treminio, el setenta y seis por ciento de esas importaciones proviene de Guatemala, país que también enfrenta problemas de sequía. El resto de las importaciones procede principalmente de Honduras, Nicaragua, México y Estados Unidos. Esta situación provoca que, si los países proveedores enfrentan dificultades climáticas, el impacto repercuta directamente en El Salvador.

Para cubrir totalmente la demanda nacional, El Salvador requeriría producir aproximadamente seiscientas mil toneladas, equivalentes a trece millones de quintales de frutas y verduras. Actualmente, solo una fracción de esa cantidad se cosecha en el país, lo que obliga a mantener altos volúmenes de importación para abastecer los mercados.

Según datos compartidos por Treminio, en lo que va del año las importaciones de frutas y verduras han crecido un catorce por ciento respecto al año anterior. Este incremento se ha dado en un contexto donde la producción local continúa mostrando señales de reducción por factores climáticos y dificultades en la infraestructura de riego.

Las importaciones de frutas y verduras crecieron un catorce por ciento en lo que va del año ante la reducción de la producción local. (Foto: DOM)

Impacto de la sequía y el fenómeno de El Niño

El impacto de la sequía se refleja en la disminución de los mantos acuíferos, lo que dificulta el funcionamiento de los sistemas de riego necesarios para la agricultura. El calor intenso y la falta de lluvias han afectado la productividad de los cultivos, incluso en aquellos desarrollados en sistemas controlados o invernaderos.

Treminio estima que, en promedio, se ha perdido cerca del veinte por ciento de la producción nacional de frutas y verduras. El descenso en la productividad puede observarse en cultivos donde antes se obtenía un quintal, y ahora la cifra resulta menor. Estos cambios han sido confirmados en recorridos de campo y reportes de agricultores.