Trabajadores en la fábrica de Seat de Martorell. REUTERS/Albert Gea

La continuidad de la marca Seat a partir de 2029 ha quedado bajo interrogante después de que el grupo Volkswagen aprobase este jueves un plan de transformación que prevé recortes de plantilla en todo el mundo, una reducción de modelos y una revisión de su estructura industrial en Europa.

La incertidumbre se ha extendido tras una información del semanario alemán WirtschaftsWoche, que señala que Volkswagen pretende retirar del mercado la emblemática marca española, como muy tarde, al finalizar 2029, para concentrar la actividad de la filial española en Cupra. Fuentes de Seat han recalcado que desde la empresa no se ha tomado “ninguna decisión al respecto” de su posible desaparición por el momento.

El Consejo de Supervisión de Volkswagen aprobó el 3 de septiembre su Plan de Futuro 2030, un programa de 12 medidas con el que busca elevar la eficiencia y la competitividad del grupo ante la presión de los fabricantes chinos, los cambios en la demanda y la transformación tecnológica del sector. El comunicado difundido por el consorcio alemán no hace referencia a Seat ni a una eventual retirada de la marca, pero sí contempla un ajuste de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo, incluidos cargos directivos, además de los programas de reducción de empleo que ya estaban en marcha.

La marca Seat quedaría fuera de la estrategia de Volkswagen para 2030

Según la información publicada por WirtschaftsWoche, la eliminación gradual de Seat permitiría simplificar la estructura de marcas y reducir la inversión necesaria dentro del grupo. La estrategia pasaría por priorizar el desarrollo de Cupra, la segunda marca de Seat. Fuentes de la empresa consultadas por EFE y Europa Press señalaron que Volkswagen examina distintas medidas en las reuniones de su Consejo de Supervisión. La compañía enmarca ese proceso en la transformación que atraviesa la industria del automóvil por la electrificación.

La empresa asegura igualmente que comunicará cualquier decisión estratégica que afecte a Seat cuando se adopte. Su posición no confirma la hipótesis de la desaparición de la marca, aunque tampoco aclara si Seat mantendrá su actual papel dentro de la planificación del grupo a partir de 2030.

Cupra concentra el crecimiento mientras Seat mantiene producción en Martorell

En la planta de Martorell, en Barcelona, se fabrican los Seat Ibiza, Arona y León, vehículos que sostienen una parte central de la carga de trabajo de la factoría, pero la fábrica también ha incorporado producción eléctrica. Este año estrenó una plataforma destinada a los Cupra Raval y al Volkswagen ID.Polo. Ante eta transformación, los sindicatos consideran que Martorell necesita una segunda plataforma eléctrica para asegurar su volumen de actividad en los próximos años.

El grupo Volkswagen cuenta en España con otras dos instalaciones industriales que no fabrican vehículos de la marca Seat: la planta de Landaben, en Navarra, donde se producen modelos de Volkswagen y Skoda, y la gigafactoría de baterías de Sagunto, en Valencia. Ninguna de las dos se vería afectada de forma directa por una retirada de la marca, ya que no ensamblan vehículos bajo esa insignia. Sin embargo, ambas forman parte de la estructura industrial del grupo en España y podrían quedar expuestas al resto de medidas del plan, entre ellas la reducción de empleos.

Seat registró un beneficio operativo de 122 millones de euros hasta junio de 2026, tres veces más que los 38 millones obtenidos en el mismo período de 2025. Según la empresa, la mejora respondió a la reducción de costes, la exención de aranceles aplicada al Cupra Tavascan y el crecimiento de Cupra.

El comité de empresa reclama garantías para la plantilla y la fábrica

El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, califica de “inaceptable” la desaparición de la marca y pide que las administraciones públicas intervengan para garantizar el futuro de la producción en España. Carnero recordó que la electrificación de Seat ha requerido inversiones por 10.000 millones de euros y ha contado con fondos públicos. Por ese motivo, sostiene que Volkswagen debería dar explicaciones si se confirmara la retirada de la enseña.

Thomas Schaefer, director ejecutivo de Volkswagen Turismos. REUTERS/Albert Gea

El dirigente sindical señala que un cambio de marca no implica necesariamente el cierre de Seat ni de sus instalaciones. Según su planteamiento, si los modelos Seat no se electrifican hasta 2030, su fabricación en Martorell podría ser reemplazada por vehículos de Cupra.

Volkswagen reconoce una sobrecapacidad de 500.000 vehículos en Europa

El Plan de Futuro 2030 parte de un diagnóstico de exceso de capacidad de producción en Europa. Volkswagen calcula que sus fábricas europeas superan la demanda en más de 500.000 vehículos.

El grupo deberá elaborar antes de finales de junio de 2027 un proyecto para crear una estructura de producción sostenible y competitiva en Europa. Cuatro instalaciones alemanas (Emden, Zwickau, Hannover y la planta de Audi en Neckarsulm) no tienen asegurada una asignación de producción competitiva entre 2031 y 2034.

Volkswagen prevé reducir cerca de un 50% su gama de modelos hasta 2035 y disminuir alrededor de un 75% la complejidad de las variantes que ofrece. El objetivo consiste en concentrar la fabricación en menos modelos, con mayores volúmenes y costes inferiores. El grupo aspira a vender nueve millones de vehículos al año y alcanzar un margen operativo del 9% en 2030.