Río de Janeiro, 2 sep (EFE).- El número de conflictos rurales en Brasil, que había caído significativamente en 2025, volvió a crecer en el primer semestre de 2026, año de elecciones presidenciales, legislativas y regionales, según un informe divulgado este miércoles por la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT).
De acuerdo con la comisión vinculada al episcopado de la Iglesia Católica, el número de disputas por la tierra, por el agua o por trabajo esclavo en áreas rurales subió un 5,4 %, desde 798 en el primer semestre de 2025 hasta 841 entre enero y junio de este año.
En el primer semestre del año pasado, por el contrario, el número cayó un 32,1 %, en comparación con los 1.175 registrados en los seis primeros meses de 2024.
Pese al aumento de la violencia, el número de personas asesinadas en este tipo de conflictos cayó desde 27 en el primer semestre del año pasado hasta solo seis en el mismo período de este año.
En lo que va del año la CPT ha registrado 711 conflictos por disputas por tierra, 100 por disputas por agua y 30 por trabajo esclavo rural.
La mayoría se registró en los estados amazónicos de Maranhao (156 casos), Pará (90), Rondonia (63) y Amazonas (63), en donde son comunes las disputas entre pequeños y grandes agricultores por tierras públicas recién desforestadas, pero también fueron contabilizados 85 conflictos en el estado de Bahía (litoral nordeste).
"El campo brasileño está distante de lo que llamamos un lugar de paz, donde las personas no necesitan resistir para permanecer en la tierra", afirmó la coordinadora nacional de la CPT, Cecilia Gómez.
La militante atribuyó el aumento de la violencia este año a la apreciación del valor de la tierra, especialmente de las más productivas, y al interés que han generado los minerales críticos y las conocidas tierras raras, muchas veces descubiertas en comunidades tradicionales y de pequeños agricultores.
Según la organización Red Eclesial Panamazónica (Repam), la violencia en el campo tradicionalmente crece en Brasil en años de elecciones debido a que las "disputas políticas pueden instrumentalizar los conflictos territoriales y profundizar la polarización".
Y el escenario que se proyecta para 2026, según la Repam, "está profundamente atravesado por el aumento de los conflictos agrarios y por la intensificación de las disputas sobre los territorios". EFE

