• Durante más de 100 años, en las buenas y en las malas, la identidad de Venezuela se ha construido en torno a la creencia de que los abundantes recursos petroleros de su país pertenecen al pueblo, no a un gobierno ni a una empresa.
  • Aunque el acuerdo podría eventualmente generar miles de millones de dólares para una industria petrolera y una economía devastadas por años de mala gestión, muchos venezolanos lo ven como una rendición.