El gigante del lujo LVMH, controlado por Bernard Arnault, firmó en 2002 un acuerdo para comprar acciones de Hermès en manos de Nicolas Puech, según documentos revisados por Reuters. (Imagen Ilustrativa Infobae)

LVMH negó en la Justicia haber intentado comprarle sus acciones a Nicolas Puech, heredero de la familia fundadora de Hermès. Pero una investigación de Reuters, basada en documentos legales, muestra lo contrario: la compañía sí firmó, en 2002, un acuerdo para adquirir esa participación.

“El grupo nunca consideró adquirir la participación de Nicolas Puech, y mucho menos en contra de su voluntad”, sostuvo LVMH en un escrito judicial presentado en junio, en respuesta a la demanda que Puech inició el año pasado. El heredero sostiene que fue despojado de su 6% en Hermès —hoy valuado en miles de millones de dólares— a través de maniobras que involucraron a su fallecido asesor patrimonial.

Sin embargo, los documentos revisados por Reuters revelan que ese pacto de 2002 sí existió, diseñado junto con Eric Freymond, el asesor financiero de Puech, fallecido el año pasado. Los registros consultados por la agencia muestran además que LVMH y la sociedad holding de la familia de su presidente pagaron a la firma de Freymond al menos 20 millones de dólares en comisiones y honorarios entre 2001 y 2009, mientras el asesor ayudaba a LVMH a construir en secreto una participación masiva en Hermès.

Tanto el acuerdo de 2002 como el monto de los pagos a Freymond se conocen ahora por primera vez a través del trabajo de Reuters. En conjunto, según la agencia, esos elementos muestran que el vínculo entre LVMH y el asesor de Puech fue más extenso de lo que se sabía hasta ahora, y ponen en duda las recientes negativas de la compañía.

LVMH, dueño de más de 75 marcas de lujo, negó en la Justicia haber intentado comprarle sus acciones a Puech, pese a que un acuerdo de 2002 revisado por Reuters muestra lo contrario. (Reuters)

Una rivalidad de más de dos décadas

El caso es el último giro en una disputa corporativa que enfrenta a los dos gigantes del lujo desde hace un cuarto de siglo, cuando LVMH comenzó a construir de manera encubierta su posición en Hermès. La maison se defendió de lo que calificó como un intento de toma de control hostil por parte de Bernard Arnault, presidente y CEO de LVMH, luego de que este sorprendiera a los inversores en octubre de 2010 al revelar una participación del 17% en su competidora. LVMH llegó a acumular hasta un 23% de Hermès antes de acordar liquidar esa posición en una tregua alcanzada en 2014.

Arnault construyó su imperio del lujo a través de adquisiciones sucesivas, comenzando por Christian Dior antes de tomar el control de LVMH a fines de los años 80, poco después de la fusión entre Louis Vuitton y Moët Hennessy que dio origen al grupo. Hoy LVMH es la mayor firma de lujo del mundo, con más de 75 marcas, y Arnault es una de las personas más ricas de Europa.

Hermès, manejada mayormente por integrantes de la familia fundadora —fundada en 1837 y con más de 100 herederos de tres ramas familiares con participación en la compañía—, se consolidó como una de las empresas cotizadas más valiosas de Francia gracias a su enfoque en consumidores de altísimo poder adquisitivo y al atractivo perdurable de sus carteras Birkin y Kelly, que pueden venderse por decenas de miles de dólares.

Las carteras Birkin y Kelly, íconos de Hermès, pueden venderse por decenas de miles de dólares y son parte del atractivo que LVMH buscó capturar con su ofensiva accionaria. (Reuters)

La fortuna que “desapareció”

Según relata Puech, recién en 2022 —tras cortar el vínculo con su asesor financiero— descubrió que sus acciones habían desaparecido. El año pasado inició una demanda en la que reclama 14.000 millones de euros (unos USD 16.000 millones) en concepto de daños, a ser abonados por quien resulte responsable en la investigación penal paralela que llevan adelante los fiscales franceses sobre su fortuna extraviada. Esa causa apunta tanto al fallecido asesor financiero de Puech como a un abogado que asesoró a LVMH en su acumulación encubierta de acciones durante la década de 2000. Al valor actual de la acción, el 6% de Puech en Hermès rondaría los USD 10.000 millones.

La demanda de Puech incluye como demandados a LVMH, a su presidente y a compañías vinculadas a Freymond.

Bernard Arnault, presidente y CEO de LVMH, sorprendió a los mercados en 2010 al revelar una participación del 17% en Hermès, tras años de acumulación encubierta de acciones. (Reuters)

LVMH argumentó en su escrito de junio que comprar las acciones de Puech no tenía sentido estratégico, ya que en ese momento buscaba la estrategia “opuesta”: convencer a Puech de sumarse a un bloque accionario para influir en Hermès, algo que el heredero no podría hacer sin conservar su participación. Sin embargo, los documentos revisados por Reuters muestran que LVMH firmó el acuerdo de 2002 para comprar las acciones de Puech poco después de haber lanzado su estrategia de acumulación encubierta.

LVMH no respondió las consultas del periodista de Reuters,Tassilo Hummel, sobre el acuerdo ni sobre los pagos a Freymond. Puech declinó hacer comentarios, citando la causa penal en curso. Hermès también se excusó de opinar.

Freymond murió atropellado por un tren en Suiza en julio de 2025, mientras la fiscalía francesa investigaba si se había apropiado indebidamente de las acciones de Puech. Las autoridades de Berna investigaron la muerte y la calificaron como suicidio. Antes de morir, Freymond había negado cualquier irregularidad.

Qué pasó realmente con las acciones

De acuerdo con Reuters, sigue sin estar claro qué ocurrió exactamente con las acciones del heredero y con el dinero que se habría pagado por ellas. LVMH nunca confirmó públicamente si llegó a comprar acciones de Hermès en manos de Puech. En su presentación judicial de junio, la compañía reconoció haber trabajado con Freymond para acumular acciones de Hermès, pero sostuvo que cualquier compra de la participación de Puech habría sido involuntaria.

En un escrito ante la Justicia suiza en 2017, no reportado hasta ahora, LVMH había sostenido que el acuerdo de 2002 para comprar las acciones de Puech nunca se ejecutó, y que la compañía no había podido verificar que el heredero hubiera autorizado a Freymond a vender esos títulos.

En mayo, los fiscales franceses confirmaron a Reuters que investigan si el abogado suizo Alexandre Montavon “participó en la sustracción de las acciones de Nicolas Puech en Hermès en beneficio de LVMH”, aunque hasta el momento no se presentaron cargos penales en su contra.

Según una transcripción de su testimonio ante la Justicia francesa, revisada por Reuters, Montavon declaró en mayo que asesoró a LVMH en el acuerdo de 2002. Al mismo tiempo, trabajaba estrechamente con el asesor financiero de Puech, del que era miembro del directorio de su firma de gestión patrimonial. Montavon relató a los fiscales que el pacto de 2002, negociado con Freymond, preveía que LVMH comprara millones de acciones de Hermès en manos de Puech y de otros herederos de la familia.

Un abogado de Montavon indicó que su cliente niega cualquier irregularidad y que nunca fue informado, “en el momento de los hechos”, de que LVMH hubiera comprado acciones pertenecientes a Puech.

El rol clave de Freymond

Hermès, fundada en 1837 y manejada mayormente por su familia fundadora, se convirtió en una de las empresas más valiosas de Francia gracias a piezas como sus carteras Birkin y Kelly. (Reuters)

La demanda judicial de Suiza en la que LVMH detalló los pagos a Freymond había sido iniciada por el propio asesor en 2016, quien alegaba no haber sido compensado de forma justa por su rol en ayudar a la compañía a adquirir acciones de Hermès. LVMH llegó a un acuerdo en ese litigio en 2019 y aceptó pagarle a Freymond 10 millones de euros.

En esa presentación, LVMH detalló los pagos realizados a Freymond y explicó que buscaban mantener la relación con él y evitar que facilitara la transferencia de acciones de Hermès a otros competidores. Freymond tenía acceso a esas acciones gracias a su vínculo con Puech y a sus conexiones con otros familiares accionistas de la compañía, según ese mismo escrito de LVMH.

Reuters no pudo confirmar qué herederos, si los hubo, trabajaron junto a Freymond para vender sus acciones a LVMH, ni si sabían la identidad real del comprador.

Tras la muerte de Freymond, el CEO de Hermès y también heredero de la familia fundadora, Axel Dumas, dijo a la prensa que desde hacía tiempo estaba convencido de que Puech “ya no tiene sus acciones”, sin dar mayores precisiones. “Estoy esperando el resultado de la investigación penal”, agregó, “pero no creo que esas acciones puedan recuperarse”.

Cómo empezó todo

Según la reconstrucción de Reuters, el vínculo entre Freymond y LVMH comenzó en 2001, cuando Montavon —el abogado suizo hoy bajo investigación— lo presentó ante Pierre Godé, histórico asesor y estratega de Arnault, fallecido en 2018. En ese escrito ante la Justicia suiza, LVMH sostuvo que Freymond decía tener contactos entre accionistas de la familia Hermès interesados en vender, pero que no reveló la identidad de esos vendedores.

De acuerdo con el testimonio de Montavon, Freymond propuso crear una “pantalla” para las operaciones de venta hacia LVMH, utilizando las cuentas de Puech como intermediarias para acciones de Hermès que en realidad pertenecían a otros herederos. El objetivo, según relató, era ocultar que LVMH era el verdadero comprador, ya que algunos accionistas de Hermès podrían haberse negado a vender a una empresa rival.

LVMH tampoco respondió las preguntas de Reuters sobre el uso de las cuentas de Puech para comprar acciones de Hermès en 2001. Según su propia presentación judicial de 2017, para 2002 la compañía ya había acumulado, con ayuda de Freymond, un 4,9% de Hermès.

Pero quería más: el 12 de noviembre de 2002, Godé y Freymond firmaron el acuerdo para que LVMH comprara millones de acciones adicionales de Hermès en manos de Puech y de otros herederos. El pacto establecía que las compras comenzarían recién después de la salida esperada del histórico CEO de Hermès, Jean-Louis Dumas, quien finalmente se retiró en 2006.

En su presentación suiza de 2017, LVMH sostuvo que el acuerdo quedó luego en suspenso, a la espera de confirmar que Freymond tuviera efectivamente autorización para actuar en nombre de Puech, ya que Godé no pudo verificar las “verdaderas intenciones” del heredero respecto de sus acciones. La compañía agregó que nunca le pidió a Freymond que ejecutara el acuerdo y que el documento fue destruido a fines de 2010, el mismo año en que LVMH reveló públicamente su gran participación en Hermès.

Montavon declaró que “jamás” le consultó a Puech sobre el acuerdo de 2002. Cuando los fiscales franceses le preguntaron por qué no le había preguntado directamente al heredero si quería vender sus acciones, respondió que Puech “tenía un representante” —en referencia a Freymond— “a quien le había dado todos los poderes”.

LVMH tampoco respondió las consultas de Reuters sobre si alguna vez discutió el acuerdo de 2002 con el propio Puech, ni sobre los motivos de la destrucción del documento.