El Parlamento suizo completó la aprobación del acuerdo de libre comercio con el Mercosur después de que la Cámara Baja aceptó el pacto junto con un paquete de 517 millones de francos destinado a la agricultura del país.
El Consejo Nacional, la cámara baja del Parlamento de Suiza, aprobó el proyecto este miércoles por 118 votos a favor, 66 en contra y 10 abstenciones. La decisión revirtió el rechazo que el mismo órgano había expresado en junio, cuando las compensaciones previstas para los productores rurales no reunieron respaldo suficiente.
Con esta votación, las dos cámaras parlamentarias dieron luz verde al tratado suscrito un año antes entre los Estados de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, y los países del bloque sudamericano: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
El nuevo paquete multiplica por más de tres la oferta anterior. Con ese cambio, una parte de los legisladores que no había acompañado el acuerdo aceptó respaldarlo. La agricultura ocupa un lugar central en las discusiones comerciales de Suiza debido a los mecanismos de protección que rigen para varios productos del sector.
El tratado prevé que cerca del 96% de las exportaciones suizas al Mercosur ingrese a los cuatro países sudamericanos sin aranceles una vez que entre en vigor. La medida alcanzará principalmente a productos industriales y bienes suizos de alto valor agregado.
La Secretaría de Estado de Economía de Suiza, calculó que las empresas locales podrían ahorrar hasta 155 millones de francos por año en derechos aduaneros. El Gobierno ubicó al acuerdo con el Mercosur entre los tratados con mayor potencial de reducción arancelaria para el país, después de los pactos con China y la Unión Europea, en un nivel próximo al convenio con India.
Al mismo tiempo, Suiza exportó mercancías por más de 4.000 millones de francos (4.8 mil millones de dólares) a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay durante 2024. Las importaciones desde esos cuatro mercados sumaron 762 millones de francos (923 millones de dólares) en el mismo período, sin incluir el comercio de oro.
El acuerdo también prevé la eliminación de barreras técnicas para el intercambio comercial y mejores condiciones para las empresas suizas que operan en el mercado de servicios. Las disposiciones buscan facilitar el acceso a los mercados del Mercosur para firmas exportadoras y prestadoras de servicios.
La aprobación parlamentaria llegó después de que la Unión Europea avanzara en su propia relación comercial con el Mercosur. El Gobierno suizo sostuvo que la entrada en vigor de un pacto de este tipo evitará que las empresas del país enfrenten condiciones menos favorables que sus competidoras europeas en Sudamérica.

Como parte de las concesiones acordadas, Suiza permitirá el ingreso de determinados productos agrícolas procedentes del Mercosur con aranceles reducidos o sin aranceles. Esos bienes figuran entre los sectores considerados sensibles por los productores locales.
Las cantidades autorizadas se limitarán mediante contingentes. En la mayoría de los casos, los volúmenes previstos representarán menos del 2% del consumo suizo de cada producto, según los datos oficiales difundidos durante el tratamiento parlamentario.
La ratificación todavía podría enfrentar una instancia de votación popular. Sectores contrarios al acuerdo anunciaron su intención de reunir las firmas necesarias para convocar un referéndum, un mecanismo previsto dentro del sistema de democracia directa de Suiza.
Noruega e Islandia ya aprobaron el acuerdo en sus respectivos parlamentos. Liechtenstein todavía debe completar su procedimiento nacional. El tratado entrará en vigor tres meses después de que, al menos, un país de cada bloque deposite el instrumento de ratificación ante Noruega, que actuará como depositaria del acuerdo.
(Con información de EFE)

