Jaén, 5 sep (EFE).- El retorno a las raíces musicales no es una mirada melancólica al pasado, sino la única vía para garantizar una creación artística auténtica, según el renombrado pianista y productor musical cubano Daniel Amat.

Amat ha hecho esta reflexión en el encuentro ‘Raíces en diálogo: folclore, jazz y tradiciones afro-latinoamericanas desde Jaén’, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) dentro de sus cursos de verano de la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén).

En un contexto dominado por la inmediatez del consumo digital y las lógicas de mercado, el músico defiende el estudio de la tradición como una “salvaguarda” frente a las modas pasajeras.

“Desgraciadamente, la industria musical no siempre está en manos de los músicos, lo que a menudo da como resultado una música enlatada. Sin embargo, la humanidad que se transmite desde los inicios de la música, ya sea en el blues, la música cubana o la brasileña, no se va a perder jamás por encima de imposiciones o modismos”, ha apuntado.

Asimismo, Amat ha detallado cómo el piano se convirtió en su vehículo idóneo para sintetizar la rigurosidad académica con la libertad de la improvisación jazzística y la pulsación afrocubana.

Tras iniciar sus estudios en la trompeta y la percusión, descubrió en el teclado la capacidad de fusionar la dimensión rítmica con la armónica: “En Cuba el piano es un instrumento joven que ha sufrido muchas transformaciones por nuestra riqueza rítmica”.

“Para mí, la trompeta era limitada porque solo emite un sonido a la vez y me aburría estudiarla; en el piano vi la gloria al poder trasladarle toda la percusión. Es un vehículo magnífico para componer, hacer arreglos y dar salida a todas tus inquietudes musicales”, ha explicado.

Además, ha hecho especial hincapié en el hermanamiento histórico y cultural que une a la música andaluza con el Caribe. Para él, el curso permite rastrear los nexos de unión entre el acervo local y la creación global.

“Nosotros tenemos muchas raíces de Andalucía en la música cubana. En este curso precisamente buscamos los puntos en común de partida entre la música andaluza y la música global. Al ir a los inicios nos encontramos todos, lo cual es muy satisfactorio”, ha resaltado destacando el impacto de la influencia africana en ese mestizaje.

Frente a una industria musical pautada por algoritmos y la inmediatez de las redes sociales, el artista llama a conectar con la memoria afectiva y familiar. “Conectar con las raíces es conectar con la banda sonora que todos llevamos dentro. Cuando le explicas a la gente joven de dónde salen las cosas, se sienten identificados”. EFE

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