
Borja Sémper ha advertido a Marruecos de que un futuro Gobierno del PP mantendrá una posición de firmeza y que “con España no se juega”, después de que el Ejecutivo marroquí haya aludido al partido en un comunicado sobre la crisis de Ceuta. El dirigente popular ha vinculado ese mensaje con la previsión de un cambio político en España.
El portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del PP ha sostenido que un eventual Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo ofrecería a Marruecos colaboración, vecindad y entendimiento, pero actuaría con “absoluta firmeza” y sin subordinación a intereses extranjeros, tras el comunicado marroquí que ha señalado al Partido Popular por la crisis de Ceuta.
El pronunciamiento de Sémper llega después de que Marruecos difundiera el 10 de septiembre un comunicado contra los “partidos históricos” españoles que, según Rabat, han instrumentalizado la crisis de Ceuta y han atribuido al reino una implicación sin pruebas. Aunque el texto no citó expresamente al Partido Popular, Génova lo interpretó como una alusión directa.
El PP respondió al día siguiente que Marruecos es responsable de lo ocurrido “por acción u omisión”, reclamó respeto a la investigación judicial abierta en España y sostuvo que la relación bilateral debe basarse en la transparencia, la reciprocidad y el respeto mutuo. También remarcó que “Ceuta y Melilla son España”.
“Un Gobierno arrodillado”
En declaraciones en Vigo, Sémper ha considerado “verdaderamente novedoso” que un país se dirija directamente a la oposición de otro Estado. Aun así, ha dicho que no le resulta extraño porque Marruecos “entiende que va a haber un cambio político en España” y que la posición de un Gobierno popular no será la del actual Ejecutivo de Pedro Sánchez.
El portavoz ha defendido una relación “cordial y de colaboración” con el país vecino, pero ha rechazado que cualquier Estado del entorno pueda aspirar a que España tenga “un Gobierno arrodillado” ante intereses de terceras potencias. También ha afirmado que Ceuta, Melilla y Canarias no están en discusión y ha calificado de “agresión a España” las reivindicaciones marroquíes sobre esos territorios.
Sémper ha mantenido que la crisis no tendrá solución mientras no regresen a Marruecos quienes entraron irregularmente en España. Según ha señalado, Rabat ha expresado su disposición a acoger a los menores no acompañados que salieron del país, una vía que el PP reprocha al Gobierno no haber aplicado.
“¿Por qué España tiene que hacer la política social marroquí?”, ha preguntado el dirigente popular. Ha defendido que esa responsabilidad corresponde al Gobierno marroquí y ha rechazado que Ceuta se convierta en un “corredor de entrada” hacia la península y la Unión Europea.
El vicesecretario del PP ha reclamado al Ejecutivo que recurra al respaldo de las instituciones europeas para garantizar esos retornos y que refuerce la seguridad en la ciudad autónoma. Ha denunciado que cerca de 30 mujeres han presentado denuncias por agresiones de contenido sexual y ha aludido al temor de familias a acudir a parques, playas o al colegio.
Críticas al Gobierno por la gestión de la crisis
Sémper ha situado en la dimisión de Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, la única responsabilidad política asumida más de un mes después del asalto a la frontera. “Parece una broma”, ha dicho sobre la salida del asesor.
El dirigente popular ha acusado al Gobierno de “soberbia”, de falta de humildad y de no asumir responsabilidades. Según su relato, Sanz ha asegurado que los ministerios estaban informados de los planes para saltar la frontera, lo que, a juicio de Sémper, contradice la versión oficial del Ejecutivo.

Sémper ha reprochado a Pedro Sánchez y a sus ministros que no hayan pedido perdón ni realizado “algún mínimo gesto de humildad”. También ha criticado que el presidente presente lo ocurrido como una realidad estructural, sin ofrecer una respuesta eficaz ni un horizonte de solución.
El portavoz ha acusado al Gobierno de aceptar que Ceuta se convierta en un CETI y de tolerar que los residentes se autoconfinen en sus casas por miedo o abandonen la ciudad antes que facilitar el retorno de quienes accedieron irregularmente al país. Ha pedido a Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones porque, en su opinión, el Gobierno es incapaz de resolver los problemas.



