Alba Calzado

Madrid, 13 sep (EFE).- Jose Mourinho, en la rueda de prensa posterior a la victoria del Real Madrid contra el Rayo Vallecano, confirmó que esperaba "un partido de 45 minutos", porque su equipo "no tenía fuerza, ni física ni mental, para continuar en el segundo tiempo", una dinámica que el equipo blanco arrastra esta temporada y que el Bernabéu volvió a castigar con silbidos.

Los dos primeros encuentros del curso son, hasta ahora, los dos únicos en los que el Real Madrid ha obtenido en la segunda parte un mejor resultado parcial que en la primera: en su visita al Espanyol y recibiendo a la Real Sociedad, empataba a 1 al descanso y terminó ganando (1-2 en el primer caso y 4-1 en el segundo).

En el encuentro en Cornellá, el arranque del equipo blanco fue efectivo, con un tanto de Jude Bellingham en el minuto 9. Es otra de las máximas de Mourinho, la cual volvió a repetir tras ganar al Rayo: "La motivación era empezar fuerte y acabar rápido con el partido". Después, el Espanyol empató antes del descanso y Carlos Espí salvó los tres puntos in extremis.

También en el Santiago Bernabéu contra la Real se puso por delante el Madrid, en este caso por medio de Kylian Mbappé, pero el equipo rival empató a los cuatro minutos, antes del entretiempo. En la segunda mitad, otra vez el francés, que completó un 'hat trick', y Vinícius le dieron los tres puntos a su equipo.

Después, cuatro partidos, cuatro segundas partes de rendimiento inferior a las primeras. No pasó a mayores en el caso del encuentro frente al Málaga, en el que un 3-0 en 30 minutos permitió cierta relajación en la segunda mitad, en la que aun así el equipo blanco aumentó diferencias hasta el 4-0 final.

Sin embargo, en la visita al Benito Villamarín, los de Mourinho debieron conformarse con el 0-0 en la primera mitad, a pesar de disponer de ocasiones para adelantarse, y vieron cómo Parrott hacía el 1-0 para el Betis en el último tramo del encuentro.

Menos graves fueron los casos de Inter de Milán (2-0 al descanso, 2-1 al final) y Rayo Vallecano (3-0 al descanso, 4-1 al final), resueltos con victoria, pero al aficionado madridista no le gustaron, y lo castigó con pitos cuando veía que su equipo bajaba el ritmo y perdía el control del partido.

No está acostumbrada la parroquia del Bernabéu a ponerse por delante tan pronto con tanta solvencia. Según datos de Opta, en toda la temporada pasada, el Real Madrid sólo marcó tres goles en la primera parte en dos ocasiones en LaLiga. Este curso, ya ha igualado ese dato.

"Defino el de hoy como un partido de 45 minutos. No tiene más historia. Yo sabía que el equipo no tenía fuerza, ni física ni mental, para continuar en el segundo tiempo a jugar como ha jugado, sabía que el equipo no lo podía hacer", dijo Mourinho. Pero a sus aficionados, de momento, no les sirve con ver 45 minutos. EFE

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