El Refugio Nocturno y Hogar de Tránsito Cura Brochero cerró sus puertas en Villa Carlos Paz después de llegar al límite de sus posibilidades económicas. El viernes 14 de agosto brindó por última vez cenas y viandas; durante el fin de semana permanecieron únicamente las personas ya alojadas y el lunes 17 se retiraron los últimos huéspedes.
El desenlace había sido anticipado durante el abrazo solidario del 8 de agosto. Allí, la coordinadora Alicia Barrigó advirtió que, sin una respuesta que permitiera afrontar los gastos, la institución dejaría de funcionar a mediados de mes. Desde mayo venían solicitando reuniones con autoridades municipales y una actualización del aporte económico.
El Cura Brochero asistía diariamente a decenas de personas en situación de calle con alojamiento, comida, duchas, ropa, elementos de higiene y acompañamiento. Con el tiempo también recibió problemáticas vinculadas con consumos, salud mental, violencia y ausencia de redes familiares, muchas por encima de las posibilidades de una organización sostenida fundamentalmente por voluntarios.
La institución estimaba sus gastos mensuales entre tres y cuatro millones de pesos. El subsidio municipal era de $1.120.000, mientras que solamente el nuevo alquiler del inmueble de avenida Cárcano había quedado fijado en un millón. Barrigó había pedido una actualización adicional, aunque insistió en que la prioridad era abrir una instancia de diálogo para encontrar alguna alternativa.
Esa solución no llegó. La vivienda deberá ser entregada el 31 de agosto y, tras el cierre, también quedó suspendida la campaña de reciclaje que durante años permitió generar parte de los recursos para sostener la actividad.
La postura del gobierno
Desde el Municipio rechazaron que exista una falta de acompañamiento. El secretario de Coordinación de Gabinete y Promoción Humana, Carlos Viotti, recordó que el refugio recibe asistencia desde 2007 y señaló que durante el último año el aporte aumentó un 30%, además de contar con un subsidio extraordinario del Concejo.
El gobierno local también hizo referencia a reclamos de vecinos y comerciantes por situaciones de inseguridad, convivencia y acumulación de materiales en los alrededores. Según Viotti, una de las presentaciones reunió más de cien firmas.
En el Concejo, Daniel Ribetti había reclamado una mesa de diálogo para intentar evitar el cierre y discutir incluso una eventual relocalización. Desde el oficialismo, Laura Gallardo sostuvo que la asistencia estatal continuaría aun sin la institución: “Si la institución hoy decide cerrar sus puertas, el municipio seguirá garantizando, como lo ha hecho siempre, la asistencia a las personas vulnerables”.
Puentes, la respuesta municipal
En medio de la controversia, el Ejecutivo presentó Puentes VCP, un programa de abordaje de personas en situación de calle que funcionará las 24 horas mediante un equipo interdisciplinario e interáreas.
El esquema contempla detección, evaluación individual, un plan de intervención, revinculación familiar o comunitaria y seguimiento. Para quienes no residan habitualmente en Villa Carlos Paz prevé, cuando corresponda y exista consentimiento, un retorno voluntario asistido. También articula con áreas de Salud, Niñez y Seguridad Urbana.
El Municipio asegura haber intervenido en casi mil situaciones durante los últimos años.
Pero el lanzamiento del programa no modificó el desenlace del Cura Brochero. Después de casi tres décadas, Villa Carlos Paz perdió el único espacio que reunía en un mismo lugar alojamiento nocturno, alimentación, higiene y contención para personas en situación de calle. La discusión que queda abierta ya no es cómo evitar el cierre, sino qué respuesta concreta tendrá ahora la ciudad frente a una necesidad que no desapareció con las puertas del refugio.
Nota correspondiente a la edición n° 626 del periódico La Jornada, del 26 de agosto de 2026.
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