Madrid, 14 sep (EFE).- Mercedes-Benz Fashion Week Madrid inicia este lunes seis días de desfiles marcados por el regreso de Alvarno y por el décimo aniversario en la moda de Palomo, además de por cumplir la petición realizada durante muchos años de los creadores de desfilar fuera de Ifema, una circunstancia sobrevenida por la celebración de la Formula 1.
La felicidad entre los diseñadores es evidente. El Invernadero del Palacio de Cristal de Arganzuela es uno de los nuevos destinos de los desfiles en el que Pedro del Hierro abrirá la semana con una colección con reminiscencias orientales. A él le seguirá Simorra y la firma gallega Adolfo Domínguez.
Otro de los espacios en los que la arquitectura y moda se unen es la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles y por primera vez el campus de la Universidad Nebrija, ubicado en el Tercer Monasterio de la Visitación de Santa María, que acogerá el grueso de desfiles como el de Hannibal Laguna, Agatha Ruiz de la Prada, Moisés Nieto, Ernesto Naranjo, Isabel Sanchis, Lola Casademunt by Maite o Yolancris.
Jornadas donde que mostrarán las próximas tendencias para la primavera-verano 2027 y que se alargarán hasta el atardecer en otros espacios singulares de la capital como la Rosaleda del Parque del Oeste, donde Palomo exhibirá su última colección, mientras que Alvarno ha optado por la explanada de la Galería de las Colecciones Reales y Redondo Brand por los jardines del Palacio de Vista Alegre.
Una edición en la que Ifema ha tirado la casa por la ventana al aumentar el número de premios, hasta trece, entre los que repartirá más de 120.000 euros y en los que como siempre se otorgará el premio a mejor colección y mejor modelo.
El sábado será el día en el que los diseñadores emergentes desfilarán en la pasarela EGO. EFE




