
El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador informó que, entre junio de 2025 y mayo de 2026, documentó 1,966 casos acumulados de personas que desaparecieron en contexto del conflicto armado, que tuvo lugar entre 1080 y 1992.
La instancia reporta que para el mismo periodo que comprende su memoria de labores, brindó asistencia en procesos migratorios y humanitarios y acompañó retornos de nacionales, incluidos repatriados, personas en situación de vulnerabilidad y menores no acompañados.
Entre junio de 2025 y mayo de 2026, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB-CONABÚSQUEDA) documentó 1,966 casos acumulados de personas desaparecidas durante el conflicto armado de El Salvador, incluidos niñas, niños y adultos. En el último año, se abrieron 104 casos nuevos.
En materia forense, se tomaron 100 muestras de ADN, con lo que se superaron los 600 perfiles genéticos acumulados, y se realizaron 61 tomas para identificación directa, lo que permitió avanzar en la verificación de vínculos familiares y la identificación de restos humanos, detalla la más reciente memoria de labores.
En atención psicosocial, más de 300 familiares de personas desaparecidas participaron en 33 talleres enfocados en el fortalecimiento emocional y comunitario y en la búsqueda de la verdad.
Además, se concretaron ocho reencuentros familiares, presenciales y virtuales, que beneficiaron a 656 familias afectadas por la desaparición forzada. A nivel internacional, se logró la localización de 58 salvadoreños mediante acciones coordinadas a través de la Red de Corresponsales.

Actividades de memoria histórica y fortalecimiento institucional
El trabajo de memoria histórica incluyó actividades conmemorativas y de sensibilización. Se destacó el IV Concierto de la Orquesta Sinfónica de El Salvador, que reunió a más de 500 personas en homenaje a las víctimas de desaparición forzada, y la conmemoración del Día de la Niñez Desaparecida, con más de 300 asistentes y la participación de instituciones nacionales e internacionales. También se desarrolló la exposición Tejiendo Historias, que mostró bordados elaborados por familiares de desaparecidos, y se publicó la vigésima edición de la revista Re-cordis.
Además, se entregaron canastas alimentarias a más de 200 familiares (de personas que continúan la búsqueda de personas desaparecidas durante el conflicto) con prioridad para adultos mayores y niños en situación vulnerable.
En fortalecimiento institucional, el ministerio avanzó con el proyecto Uniendo Historias en coordinación con la Cooperación Catalana al Desarrollo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se digitalizaron y sistematizaron archivos de la Corte Suprema de Justicia, se alimentó el Registro Nacional de Información de Personas Adultas Desaparecidas y se concluyó el Plan Nacional de Búsqueda. También se organizó un curso especializado en Antropología Forense con la participación de universidades nacionales e internacionales, dirigido a operadores de justicia y técnicos de búsqueda.
Visas, refugio y asistencia consular
Durante el período analizado, se brindó apoyo y orientación a 22 salvadoreños en procesos de solicitud de visas humanitarias, con la gestión de cartas de respaldo para citas de emergencia. En el ámbito de refugio, se analizaron y resolvieron 44 solicitudes de condición de persona refugiada, conforme a la normativa nacional e internacional.

La atención a salvadoreños privados de libertad incluyó la asistencia a 1,908 personas detenidas en procesos migratorios, a quienes se ofreció acompañamiento consular, apoyo en la comunicación con familiares y gestión de repatriación.
También se dio seguimiento a 56 salvadoreños privados de libertad por sentencia penal o pena capital, con acompañamiento jurídico durante su proceso.