
El próximo Simulacro Nacional de Sismo el sábado 19 de septiembre traslada el foco de prevención de los entornos corporativos y escolares hacia la esfera doméstica, social y comunitaria.
Esta coincidencia permite fortalecer la cultura de protección civil en frentes habitualmente omitidos cuando estos ejercicios ocurren en días escolares y laborales.
La convocatoria de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para participar desde las viviendas abre una puerta valiosa para llevar la preparación al espacio familiar.
Cuando los simulacros ocurren entre semana, para la evacuación de edificios y traslados a puntos seguros las personas cuentan generalmente con la guía metódica de las y los brigadistas en escuelas y centros de trabajo.

Sin embargo, en el ámbito doméstico la situación cambia por completo. Ahí la responsabilidad recae de lleno en los integrantes de la familia.
Este 19 de septiembre, cuando a las 12:00 horas los 14 mil 156 sitios con altavoces del C5 de la Ciudad de México y los celulares repliquen la alerta sísmica emitida por CIRES, enfrentaremos un examen distinto.
Más allá de evacuar, implica medir el alcance de nuestro plan familiar de protección civil, ubicar las zonas de menor riesgo, repartir tareas claras entre los integrantes del hogar —quién toma las llaves de la casa, al animal de compañía— y comprobar la mochila de vida completa y accesible.
También representa una oportunidad para poner en práctica la preparación a nivel comunitario: evaluar canales de comunicación entre vecinos, probar alarmas locales, identificar a personas con movilidad reducida o adultas mayores que requieran asistencia directa y verificar la efectividad de las brigadas vecinales.

Los simulacros ayudan a evitar reacciones improvisadas o de pánico ante un sismo real, para transformarlas en acciones sistematizadas. De ahí la importancia de darle seriedad a estos ejercicios.
Países como Japón demuestran que la reducción de víctimas se logra con la combinación de diversos elementos como la educación ciudadana mediante la realización constante de simulacros, la construcción de infraestructura sismorresistente y la implementación de sistemas de alertamiento temprano.
Investigaciones del Instituto Tecnológico de California y el Northwest Seismology Journal de China, estiman disminuciones de entre 70 y 80% en la mortalidad en zonas que cuentan con sistemas de alertamiento temprano.
El próximo sábado 19 podemos tener uno de los simulacros más útiles. Es tiempo de participar.
Salvador Guerrero Chiprés
@guerrerochipres




