El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su vice, Vladimir Werning, defendieron este miércoles el proyecto de reforma de la carta orgánica de la entidad en un plenario de comisión en el Senado. Allí también hicieron referencia a las tenencias de oro de la autoridad monetaria y se cruzaron con la oposición.

Los funcionarios expusieron ante las comisiones de Economía Nacional e Inversión de la cámara alta, donde se discutieron distintos aspectos del programa económico oficial. Entre otras cosas, Bausili explicó que el BCRA cuenta con oro físico depositado en las bóvedas del organismo y otra parte en el Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), en Suiza.

“En el mercado, cuando hay o menos escasez, ese costo se achica o agranda. A nosotros se nos dio que había alta demanda por lingotes de oro. Entonces, era óptimo aprovechar esa ventana de oportunidad y a un costo más bajo que el histórico convertir ese oro de calidad más baja en oro de calidad más alta. Entonces se trasladó y depositó en el BIS de Suiza, donde sigue estando, pero parece atractivo armar conspiración o novela”, insistió.

En relación con los cambios sobre la carta orgánica, los funcionarios del BCRA remarcaron que el objetivo central de la iniciativa -que ya cuenta con media sanción de Diputados- es cortar los canales por los que el Tesoro financió su déficit con emisión monetaria.

“El proyecto está disparado por argumentos económicos, no tiene un origen político”, aseguró Bausili ante los senadores. El titular del Central sostuvo además que la Carta Orgánica es una “estructura legal que no merece ser revisada continuamente”, aunque justificó la excepción por los resultados de las dos reformas previas, en 2002 y en 2012.

Según explicó, la reforma apunta a concentrar la misión del Central únicamente en la preservación del valor de la moneda, en reemplazo de los cinco objetivos vigentes desde 2012 —estabilidad de precios, empleo, crecimiento, sistema financiero y equidad—.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, defendió la necesidad de que la entidad solo se dedique a preservar el valor de la moneda. (Foto: BCRA).
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, defendió la necesidad de que la entidad solo se dedique a preservar el valor de la moneda. (Foto: BCRA).

“Ni siquiera se pudo cumplir el número uno, que era preservar el valor de la moneda”, afirmó Bausili, y agregó que la economía argentina no crece desde 2011, que el empleo formal está estancado y que la informalidad fue “lo único que crece en los últimos 15 años”.

Bausili también negó que la reforma implique un riesgo para los ahorristas. Remarcó que “no implica afectar los depósitos de los argentinos” y señaló que la iniciativa intenta “replicar elementos básicos” de las cartas orgánicas de los bancos centrales de países que lograron controlar la inflación y que “no es un experimento”.

Las autoridades del BCRA advirtieron que entre 2003 y 2023 el organismo monetario alcanzó pérdidas por US$ 550.000 millones. (Foto: Luis Robayo/AFP)
Las autoridades del BCRA advirtieron que entre 2003 y 2023 el organismo monetario alcanzó pérdidas por US$ 550.000 millones. (Foto: Luis Robayo/AFP)

Entre los puntos salientes de la reforma, el funcionario mencionó la eliminación del financiamiento directo en pesos al Tesoro —como los Adelantos Transitorios incorporados en 2002, que “resultaron ser permanentes”—, la limitación de qué puede constituir una utilidad distribuible al Tesoro, mayores obstáculos para la remoción de autoridades del BCRA y el cierre del acceso del Tesoro a las reservas a través de las Letras Intransferibles.

Sobre el resto del articulado, Bausili indicó que responde a una actualización técnica vinculada, por ejemplo, a las garantías en operaciones de liquidez con bancos centrales del exterior.

La defensa de Werning y el debate sobre la inflación

Werning, por su parte, sostuvo que durante la última década “quien se benefició fue el Tesoro, que recibió pesos y dólares”, mientras que el Central “tuvo que incurrir en costos financieros” al desequilibrarse, en referencia al costo de esterilización que la entidad paga a los bancos para reabsorber los pesos emitidos de más.

El vicepresidente cuantificó ese daño patrimonial: según sus cálculos, entre 2003 y 2023 alcanzó los US$ 550.000 millones, equivalentes al 85% del PBI.

En medio del debate sobre si el organismo debería flexibilizar su política monetaria para reactivar la actividad económica, Werning fue tajante: “No puede sorprender a la sociedad con un poquito de inflación, siempre un poquito de inflación lleva a más inflación”. Y agregó: “Si bien algunos creen que un poquito de inflación es para aceitar los engranajes de la economía, lo único que hace es licuar deuda, salarios, jubilaciones y a la larga desmonetizar la economía”.

Durante la exposición, el jefe del bloque peronista, José Mayans, cuestionó con dureza el proyecto y calificó de “inconstitucional” el cambio en el proceso de elección y remoción de las autoridades del BCRA, al que describió como “una vergüenza para la democracia argentina”.

El senador libertario Bartolomé Abdala, en cambio, respaldó la iniciativa y sostuvo que “necesitamos la aprobación para fulminar la inflación”. La senadora Juliana Di Tullio también cuestionó el tratamiento del dictamen y afirmó que el Parlamento perdería capacidad de control sobre la entidad si se aprueba la reforma.