Tras un inicio de septiembre marcado por el calor intenso, las masas de aire seco con polvo en suspensión y termómetros que han coqueteado con los 40 ºC en varias zonas, muchos miraban al ecuador del mes esperando el ansiado alivio otoñal. Y aunque los recientes descensos progresivos de temperatura parecían apuntar que finalmente podíamos sacar las sudaderas del armario, la realidad es bastante diferente.
Un nuevo cambio. Pese a que a principios de mes se podía intuir una posible moderación térmica para la segunda mitad de septiembre, los últimos datos apuntan a un fuerte repunte térmico tras el descenso que estamos viviendo ahora mismo. Aquí los mapas del ECMWF para la semana del 14 al 21 de septiembre son claros al proyectar anomalías térmicas positivas de entre +3 y +6 ºC en buena parte del interior de la península ibérica.
Y si vamos más allá, en la semana del 21 al 28 de septiembre, el calor anómalo se mantendría, aunque ligeramente suavizado, registrando temperaturas que superarían entre uno y tres grados la media histórica que tenemos. En resumen, tendríamos un verano que se resistiría a marcharse.




