Vila-real (Castellón), 9 sep (EFE).- La derrota sufrida por el Villarreal ante el Borussia en Dortmund por 3-2, en la primera jornada de la presente edición de la Liga de Campeones, supone la séptima consecutiva en la máxima competición, el peor registro histórico del conjunto español.

El equipo dirigido por Íñigo Pérez, aunque igualó el tanto inicial de Renato Veiga, en propia puerta, merced a un certero cabezazo de Mouriño, no pudo contrarrestar más tarde las dos dianas de Guirassy, una de ellas de penalti, pese a recortar distancias con otro tanto del guineano en propia puerta.

Una derrota que es la séptima consecutiva en Liga de Campeones ya que el curso pasado acabó con una racha de seis partidos perdidos: Manchester City (0-2), Pafos (1-0), Borussia (4-0), Copenhague (2-3), Ajax (1-2) y Leverkusen (3-0).

La actual secuencia de derrotas supera el anterior registro negativo, que se situaba en seis derrotas consecutivas que sufrió en la temporada 2011-2012, cuando perdió todos sus compromisos de la fase inicial.

En aquella ocasión sus verdugos fueron el Bayern (0-2 y 3-1), Manchester City (2-1 y 0-3) y el Nápoles (2-0 y 0-2).

Pero, además, la derrota supone prolongar la peor racha europea sin conocer la victoria, que se sitúa en nueve compromisos; su última victoria europea data de 2024, cuando se impuso al Olympique de Marsella por 3-1 en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Europa.

A nivel global, antes de encadenar sus siete derrotas en Liga de Campeones sumó un empate como local ante el Juventus (2-2) y una nueva derrota frente el Tottenham en Londres (1-0) en el arranque de la competición el curso pasado. EFE

epb sm/cmm