Juan Pablo Jaramillo revivió los ataques de los que fue víctima por no hablar de su orientación sexual - crédito Instagram

Juan Pablo Jaramillo fue agredido físicamente en al menos tres ocasiones distintas por miembros de la comunidad Lgbti+ en Bogotá, quienes lo atacaron porque el youtuber colombiano no había declarado públicamente su orientación sexual en internet.

Uno de los episodios terminó con un grupo de unas 20 personas irrumpiendo en el edificio donde vivía y destruyendo la portería.

El creador de contenido lo reveló en una entrevista con Los 40 Colombia, donde describió una escalada de violencia que comenzó en la vía pública y llegó hasta la puerta de su apartamento. Jaramillo abrió un proceso legal contra sus agresores tras el último incidente.

El primer episodio sucedió en la intersección de la carrera 13 con la calle 85. Un grupo de personas lo acorraló contra el capó de un taxi.

Juan Pablo Jaramillo reveló los ataques de los que fue víctima por parte de personas de la comunidad Lgbti+ - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Jaramillo logró subirse al vehículo y le pidió al conductor que arrancara de inmediato, pero antes de que pudieran escapar, los agresores abrieron la puerta y sacaron a su novio de ese momento.

La segunda agresión ocurrió afuera de una discoteca reconocida como espacio Lgbti+. Allí, un grupo de aproximadamente 20 personas atacó a Jaramillo y a sus amigos, quienes eran alrededor de 10. Sus acompañantes lograron defenderlo parcialmente, pero los golpes llegaron de todas formas antes de que pudieran huir.

La noche en que los agresores entraron al edificio

El episodio más grave comenzó también afuera de un bar gay, donde lo golpearon junto a su grupo. Todos se refugiaron en su apartamento. Media hora después, el portero lo llamó para avisarle que lo buscaban en la entrada del edificio.

Segundos más tarde, los agresores rompieron los vidrios y las maderas de la portería.

El portero se escondió en el sótano. Jaramillo y sus amigos bajaron armados con trípodes, los únicos objetos que encontraron a mano. La policía llegó y se llevó a los involucrados al Centro de Atención Inmediata (CAI). Fue entonces cuando el youtuber inició un proceso legal.

En el último ataque del que fue víctima Jaramillo, los atacantes lo persiguieron hasta su apartamento - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Entre esos episodios más graves, también sufrió zancadillas e insultos mientras caminaba cerca de bares del ambiente.

El video que marcó un antes en la conversación LGBT en Colombia

Juan Pablo Jaramillo publicó su video de salida del clóset el 27 de octubre de 2014, cuando tenía 21 años. El video, titulado “Mi orientación sexual es un secreto”, duró 19 minutos y superó los 2,5 millones de reproducciones en poco tiempo. El canal del cread, conocido como Jaramishow, ya acumulaba cientos de miles de seguidores habituales antes de esa publicación.

En el video, Jaramillo no solo anunció su homosexualidad sino que habló de homofobia, discriminación, derechos de la comunidad gay y adopción. Su intención declarada era aportar algo a “este mundo tan cerrado”.

El creador de contenido aseguró que después de la tormenta, siempre prevalece el amor propio - crédito @juanjaramilloe/IG

“La verdad es que para mí fue muy difícil contar esto porque hasta hace poco no se lo había contado a mi familia”, dijo Jaramillo a BBC Mundo en esa época. “Y por otra parte porque en Colombia hay gente muy conservadora y las personas de mayor edad no aceptan mi condición”.

Colombia: avances legales frente a una sociedad aún conservadora

Mauricio Albarracín, director de Colombia Diversa, una organización por los derechos de la comunidad Lgbti+, calificó el video de Jaramillo como un acto de valentía por tres razones: el debate que existía en ese momento sobre el acoso homofóbico en las escuelas, el tono reivindicativo del mensaje y la edad del youtuber.

“Este es un país contradictorio, porque los avances se han dado en el ámbito judicial”, señaló Albarracín al mismo medio. “Pero tenemos sectores de la sociedad que se resisten”. Colombia contaba ya en 2014 con una de las legislaciones más avanzadas de América Latina en materia de derechos para parejas del mismo sexo, aunque la aceptación social seguía siendo desigual.