La Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos (EMAPE) cuenta con autorización de la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) para desarrollar labores de seguridad con personal autorizado para portar armas de fuego. La medida fue solicitada por la empresa municipal después de una modificación de su Reglamento de Organización y Funciones (ROF) y de aspectos estatutarios.
El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, explicó que la autorización permite a EMAPE implementar seguridad para sus propias instalaciones, las obras de infraestructura que ejecuta y los espacios bajo su administración, incluidas las vías metropolitanas. Según el burgomaestre, el procedimiento se realizó bajo la normativa correspondiente y con la autorización del organismo encargado de regular el uso civil de armas.
La decisión se produjo luego de hechos delictivos registrados en algunas obras de EMAPE. Reggiardo señaló que trabajadores y contratistas fueron afectados por extorsiones y ataques, con personas fallecidas y heridas. El alcalde indicó que, ante estos hechos, la Municipalidad de Lima recurrió a la Policía Nacional, pero consideró que la respuesta no fue suficiente para brindar la protección requerida.
La autorización generó cuestionamientos del senador de Fuerza Popular Fernando Rospigliosi, quien calificó la medida como un “grave error” y planteó el riesgo de una “policía paralela”. Reggiardo rechazó esa interpretación y sostuvo que EMAPE actúa como una sociedad anónima de la Municipalidad Metropolitana de Lima, con una autorización específica para sus labores de seguridad. “Eso es ciencia ficción”, afirmó al referirse a las comparaciones con policías municipales de otros países.
EMAPE podrá proteger sus instalaciones y obras

Reggiardo explicó que la autorización no contempla la creación de una policía municipal. Según su declaración, EMAPE solicitó la licencia como empresa sujeta a la Ley General de Sociedades para cumplir funciones de seguridad vinculadas con sus propios fines.
El alcalde también señaló que el alcance de la autorización se encuentra establecido en la resolución emitida por Sucamec. En ese sentido, rechazó que el personal pueda asumir funciones ajenas a los espacios y actividades bajo responsabilidad de EMAPE.
“Tenemos una licencia como empresa, como una sociedad anónima que solicita EMAPE ante Sucame. Punto, no hay más”, declaró Reggiardo al referirse al alcance de la autorización.
Frente a las críticas de Rospigliosi, el alcalde sostuvo que está dispuesto a explicar directamente el procedimiento y las atribuciones otorgadas a EMAPE. También insistió en que la medida no busca generar enfrentamientos con otras instituciones.
Personal todavía está en reclutamiento y evaluación
Uno de los puntos que requiere precisión es la situación del personal. EMAPE todavía no cuenta con un grupo operativo que realice labores armadas en sus instalaciones. Reggiardo indicó que el proceso se encuentra en una etapa de reclutamiento y formación.
La Municipalidad de Lima ya suscribió un convenio con el Ejército del Perú y, según el alcalde, se encuentra próxima a concretar otro acuerdo con las Fuerzas Armadas. La propuesta contempla incorporar a licenciados de las Fuerzas Armadas y a personal en situación de retiro para las tareas de seguridad de EMAPE.
Reggiardo explicó que una institución educativa privada especializada en seguridad ciudadana participa en la preparación y certificación del personal. El objetivo es evaluar que los integrantes seleccionados cumplan con los estándares establecidos antes de asumir estas funciones.
Por ahora, no existe una fecha exacta para el inicio de las labores con armas. El alcalde indicó que el proceso continúa y que se realizan evaluaciones para presentar una primera promoción. Ante la consulta sobre cuándo comenzará el servicio, respondió: “Yo creo que pronto, muy pronto. No te puedo decir mañana o la próxima semana”.
El personal tendrá funciones de protección

El alcalde precisó que las tareas estarán dirigidas a proteger las instalaciones de EMAPE y los espacios donde la empresa desarrolla obras de infraestructura. Ese será el ámbito específico de actuación del personal autorizado.
Reggiardo también señaló que los integrantes de este grupo no tendrán atribuciones propias de la Policía Nacional. Ante un hecho flagrante, mencionó la figura del arresto ciudadano, mediante la cual una persona puede intervenir a un presunto delincuente y ponerlo a disposición de la Policía Nacional del Perú.
“Los límites es que no pueden, eh, capturar, digamos, aunque hay una ley de arresto ciudadano”, explicó el alcalde al referirse a las facultades del personal.
De acuerdo con su explicación, el uso de armas estará vinculado con las funciones de protección asignadas a EMAPE. La Policía Nacional continuará a cargo de las competencias policiales frente a los delitos.
Otro punto que conviene corregir del texto anterior corresponde al control del personal. Durante la entrevista, Reggiardo señaló de forma expresa que la fiscalización vinculada con la autorización corresponde a Sucamec.
El alcalde sostuvo que las condiciones y controles están contemplados en la resolución mediante la cual el organismo otorgó la autorización. También afirmó que la Municipalidad de Lima puede proporcionar ese documento para que se conozcan los alcances de la medida.
Reggiardo insistió en que el procedimiento se realizó bajo el marco legal y que la autorización fue obtenida después del cumplimiento de los requisitos establecidos por Sucamec.
Municipalidad busca apoyo de las Fuerzas Armadas
El proyecto de seguridad de EMAPE también contempla la participación de personal con experiencia previa en las Fuerzas Armadas. Reggiardo señaló que la Municipalidad de Lima busca aprovechar la preparación de licenciados y efectivos en situación de retiro mediante convenios institucionales.
El alcalde mencionó además la posibilidad de una mayor articulación entre Fuerzas Armadas, municipalidades y empresas privadas de seguridad. Según explicó, existe un número importante de personas vinculadas con labores de seguridad que podría integrarse bajo mecanismos regulados por una autoridad.
En la entrevista, Reggiardo estimó que, si se consideran distintos sectores vinculados con seguridad, el contingente podría llegar a unas 500 mil personas. También planteó que este personal podría ser articulado de manera eficiente mediante una autoridad, aunque señaló que ese mecanismo todavía no existe.
La implementación específica para EMAPE continúa en la etapa de selección, capacitación y evaluación del personal, antes del inicio de las labores con armas de fuego.




