El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, habla ante los medios durante la ceremonia por los 70 años del programa Fulbright. (Exitosa)

El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, respondió este miércoles a la ofensiva diplomática desplegada por China después de que Washington anunciara la incorporación de Perú al denominado Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para reforzar la cooperación regional en materia de seguridad.

Aunque el diplomático evitó entrar directamente en una disputa con Pekín, defendió el modelo de relaciones que mantiene Estados Unidos con sus socios y marcó distancia con los cuestionamientos lanzados en los últimos días por la Embajada china en Lima.

“Yo no voy a entrar en ninguna polémica con China”, afirmó Navarro durante su visita a Expomina 2026, una de las principales ferias mineras del país, al ser consultado por las publicaciones de la representación diplomática china.

Las declaraciones se producen después de una serie de mensajes difundidos por la representación del régimen chino en Lima tras el anuncio de Washington sobre el ingreso de Perú al Escudo de las Américas.

En sus publicaciones, China apuntó que es por segundo año consecutivo el principal socio comercial de Perú y aseguró que sus inversiones, que superan los 30.000 millones de dólares, son “transparentes y conforme a ley”. También resaltó la exención de visado para connacionales con pasaporte ordinario, que pueden permanecer hasta 30 días en su territorio.

Luis Galarreta y Bernie Navarro estrechan sus manos tras la firma de un memorando de entendimiento para la cooperación en inteligencia artificial entre Perú y Estados Unidos.

La representación diplomática utilizó esa medida para cuestionar indirectamente las condiciones que, según su mensaje, enfrentan los peruanos cuando solicitan visados para “ciertos países”, al señalar que algunos deben someterse a controles rigurosos e incluso afrontar amenazas relacionadas con la cancelación de sus permisos.

Frente a estos mensajes, Navarro reivindicó la relación de Estados Unidos con sus socios y aseguró que Washington no condiciona sus acuerdos comerciales o de inversión a modificaciones legales destinadas a favorecer sus intereses.

“Estamos claros que (...) con los Estados Unidos siempre hay transparencia y claridad. Nunca los Estados Unidos pediría a un país que cambie las leyes para beneficio de sus contratos. Así que eso está claro y bien claro y es histórico en las relaciones de los Estados Unidos con los países”, dijo.

Navarro también anticipó un incremento de las inversiones de su país en este sector minero durante los próximos años. “Vamos a ver mucha inversión de los Estados Unidos en los próximos años aquí en esta industria”, aseguró.

El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, también había adoptado una postura firme frente a la que calificó como una “invasión” de embarcaciones pesqueras chinas en el límite de las 200 millas marítimas y planteó dotar de mayores recursos a las instituciones encargadas de “proteger la soberanía” nacional.

Durante la campaña electoral de abril pasado, en la que perdió, el entonces candidato afirmó que “el mar de Grau no es de China” y sostuvo que “las reglas para hacer respetar nuestra soberanía” las establece el Estado peruano, “no un imperio que pretende convertirnos en una colonia”.

Espá incluso comparó la presencia de embarcaciones chinas en el Pacífico peruano con la ficción de La guerra de las galaxias y mencionó a la ‘Estrella de la Muerte’ como referencia para cuestionar lo que calificó como una amenaza contra los recursos del país.