
La diplomática rechazó de manera enfática los actos de vandalismo cometidos contra la sede diplomática de su país en Bogotá, durante las manifestaciones del viernes 11 de septiembre. Y aseguró en sus múltiples mensajes en la red social X que la destrucción de bienes no beneficia la causa del pueblo palestino; en respuesta a usuarios de esta plataforma.
Aisen, que llegó al país en la segunda semana de agosto como parte del restablecimiento de relaciones entre ambos países, fijó su posición frente a los daños sufridos por el inmueble diplomático, en medio de una jornada de protesta que alteró la movilidad en la capital de la República, y que también tuvo como otro de los blancos la embajada de los Estados Unidos.

“El vandalismo y la destrucción de bienes nunca han ayudado ni ayudarán a mejorar la vida de ningún palestino. La educación para la paz, sí”, afirmó la funcionaria en una de sus intervenciones públicas. Así mismo, remarcó la necesidad de un cambio de enfoque en el conflicto al señalar que “cuando lo primero termine y lo segundo comience, nacerá la esperanza en Medio Oriente”.
La representante del estado de Israel en Colombia también respondió de manera directa a cuestionamientos planteados por usuarios en redes sociales durante el debate generado tras las marchas y, luego de que una cibernauta la calificara de invasora, la diplomática no dudó en responder. “Ustedes hagan lo que quieran, pero no se engañen pensando que el vandalismo ayuda en algo al pueblo palestino”.
Ante otra observación sobre el impacto de la protesta en las inmediaciones del edificio diplomático, la embajadora enfatizó que “una manifestación violenta que tiene como objetivo mi Embajada es, por supuesto, mi problema”. De esta manera, reaccionó con dureza tras los acontecimientos, que conmemoraban también los hechos del miércoles 9 de septiembre de 2020, con la muerte de Javier Ordóñez.

Movilizaciones provocaron bloqueos viales y afectaciones en Transmilenio: así fue la jornada
Las manifestaciones desarrolladas en Bogotá contaron con la participación de jóvenes procedentes de la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad Distrital y la Universidad Nacional. Las organizaciones estudiantiles convocaron las marchas bajo premisas antisionistas, antifascistas y antiimperialistas, acompañadas por reclamos sobre reivindicaciones sociales.
En el recorrido, los protestantes avanzaron hacia las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos y de la legación israelí. En ese trayecto, grupos de personas con el rostro cubierto hicieron grafitis en los portones y en las fachadas; mientras el avance de estos grupos generó parálisis vehicular en hora pico, bloqueos en vías arterias y desvíos masivos del sistema Transmilenio.
Debido a la cercanía de las alteraciones del orden público, se dispuso la evacuación preventiva del campus de la Universidad Nacional. Los hechos se registraron pese al llamado de congresistas, como la representante Carol Borda, del partido Salvación Nacional, que remitió una comunicación formal al alcalde Carlos Fernando Galán para solicitar el despliegue de efectivos policiales.
En su solicitud, la legisladora advirtió sobre la difusión de convocatorias públicas que establecían recorridos desde distintos puntos de la ciudad con punto de llegada en la representación diplomática israelí. Aunque la congresista ratificó el respeto al derecho a la protesta, argumentó que la inclusión de esta sede extranjera exigía una actuación preventiva de organismos de seguridad.
Cabe destacar que, durante el Gobierno de Gustavo Petro, las relaciones entre Colombia e Israel se rompieron el 1 de mayo de 2024, ante la decisión del entonces mandatario de no tener vínculo diplomático y comercial con un país que, según él, estaba cometiendo actos genocidas; sin embargo, una vez asumió el presidente Abelardo de la Espriella, el canal entre las naciones se restableció.



