Jerusalén, 8 sep (EFE).- El presidente de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), el jeque Mohamed bin Zayed, advirtió al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de que Hamás estaba planeando un ataque de gran envergadura una semana y media antes de los atentados del 7 de octubre, informó este martes en exclusiva el diario Haaretz.

La cabecera israelí, que reconstruye cómo se fraguó este intercambio entre ambos líderes tras una investigación basada en "decenas de fuentes en Israel y en todo el mundo, incluyendo altos funcionarios, así como grabaciones, documentos internos y correspondencia", afirma que la conversación se produjo por vía telefónica, duró 45 minutos y que fue desoída por Netanyahu.

Bin Zayed concretó entonces, siempre de acuerdo a Haaretz, que el entonces líder de Hamás, Yahya Sinwar, estaba fraguando un ataque que provocaría un gran derramamiento de sangre, desestabilizaría la región de Oriente Medio y socavaría los Acuerdos de Abraham entre Israel y los países árabes.

También estuvo presente durante la llamada un asesor cercano de Bin Zayed, un palestino que había emigrado años atrás de Gaza a Abu Dabi y mantenía fuertes lazos con la Franja.

Según el asesor, el emir recalcó a Netanyahu la necesidad de prepararse para la amenaza: "Le dijo Israel debía estar preparado. Al mismo tiempo, recomendó buscar una solución de carácter económico para la Franja y apaciguar la situación en Cisjordania para evitar una escalada".

Bin Zayed instó a Netanyahu a tomarse la situación "en serio", pero "para su sorpresa, sin embargo, el primer ministro israelí reaccionó con relativa calma", manifestó que "Hamás tenía la intención de operar en Cisjordania" y le aseguró a Bin Zayed que Israel estaba "preparado para cualquier escenario", detalla el artículo de Haaretz.

La investigación profundiza también en que meses antes del 7 de octubre Netanyahu había autorizado a altos funcionarios israelíes negociar con Hamás para relajar el bloqueo económico sobre el enclave palestino a cambio de apaciguar las tensiones.

 Una fuente de seguridad israelí involucrada en la preparación de esas conversaciones confirmó a Haaretz que "a finales de agosto de 2023, Netanyahu aprobó la liberación de 30 prisioneros, incluidos 20 que cumplían cadena perpetua", pero la entrega fue pospuesta repetidamente y Sinwar acabó por impacientarse y romper el canal directo abierto con Israel.

En septiembre de 2023, Sinwar organizó una reunión privada con un exfuncionario de Fatah que servía de mediador y con el asesor de EAU y fue tajante: "Díganles a los israelíes que si no realizan progresos, les estoy preparando una gran sorpresa (...) Un terremoto", recapituló el informante de Bin Zayed.

"Transmíteles que estoy preparando la madre de todas las sorpresas. Una operación aterradora. Algo extraordinario (...) Comunícales a los israelíes lo que estoy diciendo palabra por palabra", exigió Sinwar, también de acuerdo al asesor de EAU.

Así, a finales de septiembre, tuvo lugar esa conversación de 45 minutos, durante la cual Bin Zayed advirtió explícitamente a Netanyahu sobre las intenciones de Sinwar que, de acuerdo a un dirigente del Shin Bet que contribuyó a la investigación, no surtieron efecto en el mandatario israelí, aunque el servicio de seguridad interior supuestamente le recomendó atacar preventivamente a Hamás.

La publicación de esta exclusiva llega pocos días después de que Netanyahu desatara una fuerte polémica en Israel al acusar a altos mandos militares y de seguridad de decidir "deliberadamente" no despertarlo la madrugada del 7 de octubre de 2023, en unas declaraciones que la oposición y responsables de seguridad han calificado de "teoría de la conspiración" electoralista.

La disputa se enmarca en un pulso más amplio que Netanyahu mantiene desde hace meses con el poder judicial y la oposición sobre cómo investigar el 7 de octubre: en un debate parlamentario celebrado en noviembre de 2025, el primer ministro ya rechazó la creación de una comisión de investigación independiente y acusó a los medios de actuar en connivencia con un supuesto "Estado profundo" que luchaba por destronarlo.

Tras la publicación, la oposición israelí acusó en bloque a Netanyahu de ignorar las advertencias sobre un posible ataque.

El exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, principal rival de Netanyahu en las elecciones de octubre, afirmó que existen "cada vez más indicios" de que el primer ministro condujo "ciegamente a Israel al fracaso" y anunció que promoverá una comisión estatal que determine qué sabía y cuándo lo sabía.