La España de 2026 se compone de más de 8.100 localidades en las que viven alrededor de 50 millones de personas, una vastísima lista de municipios con sus propias coordenadas, accidentes geográficos, monumentos y ferias. Si abarcarlas todas en un índice detallado supone un desafío mayúsculo con la tecnología del siglo XXI, hace medio milenio la tarea era directamente descabellada, casi utópica. Esa fue sin embargo la misión que se propuso en agosto de 1517 Hernando Colón (1488-1539), el hijo menor de Cristóbal Colón.
Le salió a medias.
El 'otro' Colón. Quizás no sea tan conocido como su padre (o incluso su hermano Diego), pero Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón y Beatriz Enríquez de Arana, merece figurar en las crónicas por méritos propios.
Con apenas 13 años acompañó a su padre en su cuarto viaje transoceánico, vivió en la corte y andado el tiempo se convirtió en un influyente humanista. De hecho se le atribuye una de las mejores bibliotecas particulares de la Europa del siglo XVI y es el autor de 'Historia del almirante', la primera biografía de Colón.
El 3 de agosto de 1517 Hernando Colón, hijo de cierto marino genovés, tuvo una tarde tonta y se dijo: ¿pues no que no hay un mapa de carreteras de España?
El resultado: seis años de viajes, miles de anotaciones, decenas de personas empleadas… y el Itinerario nunca vio la luz.🔻 pic.twitter.com/tlQqm2zOab
— Indografista (@pmenaarqto) July 11, 2026
Agosto de 1517. Con 29 años, en agosto de 1517, Hernando Colón emprendió uno de sus proyectos más complicados: elaborar un vasto y detallado "itinerario" de la España de su época, una obra ciclópea que, en palabras del bibliófilo Juan Pérez, aspiraba a recoger "todas las cosas memorables" de la geografía patria.
Su título da una idea de lo ambiciosa que era la empresa: 'Descripción y cosmografía de España'. La propuesta era desde luego tentadora. A lo que aspiraba Hernando era crear un atlas que, además de citar las diferentes poblaciones, detallase su censo, distancias y principales características.
¿Y cómo quería hacerlo? De la forma más sencilla (y rudimentaria) posible: pateándose la península. La primera anotación la dejó el propio Hernando Colón el lunes 3 de agosto de 1517 aprovechando sus continuos viajes por el país.
Sin embargo, la misión era tan descomunal que el hijo de Cristóbal Colón acabó echando mano de una cuadrilla de colaboradores, emisarios que recorrieron las regiones de España tomando notas en sus cuadernos. Para su labor disponían de dos herramientas básicas. La primera eran las indicaciones del propio Hernando. La segunda, crucial, un permiso real concedido por el Consejo de Castilla.
Pendientes de los detalles. La idea era que la 'Cosmografía' o 'Itinerario' captase los datos esenciales de todas las localidades incluidas en el índice. Y eso pasaba por reseñar sus datos básicos: nombre, categoría de la población, cuántas personas residían en ella, el noble, arzobispado u orden de la que dependían, la distancia en leguas que la separaba de las localidades de los alrededores, si en la zona había accidentes geográficos importantes, ríos próximos… En resumen, comenta Juan Pérez, cualquier detalle que "hubiese digno de memoria".
No todas las entradas eran igual de pormenorizadas, pero para hacernos una idea del objetivo de la obra viene bien repasar una de las anotaciones incluidas por José Javier Rodríguez Toro en el ensayo que dedicó a la obra en 2000:
"San miguel de corneja es lugar de XL vezinos e esta en alto al pie de una syerra e en el val de corneja e es aldea de piedrahita e fasta piedrahita ay media legua llana e de berrocales e fasta bonilla ay una legua pequeña de montes de enzinares e a medio camino traviesan un cerro que tenra II tiros de valles e a II tiros de valles primera pasan a un rio dicho corneja por vado que corre a la mano dizquierda e fasta Villatoro ay II leguas e media e van por las casas del puerto e fasta las casas del puerto ay I legua e media".
Y llegó 1523. Desgraciadamente, Hernando Colón tuvo que quedarse con las ganas de completar su 'Itinerario'. Y no porque la empresa resultase demasiado complicada. Seis años después de la primera anotación. la corte de Carlos V retiró el apoyo al hijo menor de Cristóbal Colón para seguir con su empresa.
Así lo demuestra una Provisión Real del Consejo de Castilla emitida el 13 de junio de 1523 en Valladolid en la que se ordena al corregidor de Córdoba que retirase a los emisarios de Hernando los permisos con los que trabajaban. Es más, la corte incluso exigió que se les requisara cualquier anotación que llevasen consigo.
¿El motivo? En su ensayo, Rodríguez Toro desliza que el Consejo de Castilla quizás receló de que un proyecto de semejante envergadura (y sobre todo tan estratégico y delicado) lo estuviese emprendiendo un particular que, a fin de cuentas, no pertenecía a ningún organismo vinculado al Estado.
¿Se quedó en nada entonces? Hernando no vio completado su 'Itinerario', pero eso no impidió que varios de sus códices se conservasen en la Biblioteca Colombina de Sevilla, lo que nos permite comprender su propósito.
De hecho, aunque se quedó inconcluso, a lo largo de las últimas décadas el proyecto ha llamado la atención de numerosos expertos. Curiosamente, lo que hoy conocemos como 'Itinerario' no era exactamente lo que Hernando tenía en mente cuando se puso manos a la obra en 1517. Los diferentes cuadernos de sus emisarios solo se cosieron con fines prácticos décadas después de su muerte.
Imágenes | Wikipedia 1 y 2
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La noticia
En 1517 el hijo de Cristóbal Colón empezó a elaborar el mapa más detallado posible de España. A la Corona no le pareció tan buena idea
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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