En plena crisis europea de la cerveza, España bebe y fabrica más que antes de la pandemia. El secreto: sacar el alcohol de la ecuación

El sector del alcohol no pasa por su mejor momento en Europa, con un caída de consumo que ya le está costando una factura milmillonaria y el complicado reto por delante de captar a una nueva generación que parece menos interesada en las botellas que sus predecesores. Ese panorama sin embargo no es igual de funesto en todas las ramas de la industria. Ni en todos los países. El último balance anual de la patronal Brewers of Europe revela de hecho que en el Viejo Continente hay una nación en la que la industria aguanta razonablemente bien: España.

Y en gran parte se lo debe a la cerveza 'sin'.

Una caída del 9,2%. Brewers of Europe aglutina a empresas y asociaciones cerveceras de 28 países del Viejo Continente, lo que explica que en sus balances anuales intente mostrar un panorama relativamente optimista del sector. En el de 2026 mantiene ese tono, pero también desliza un par de porcentajes que demuestran que, pese a su  arraigo, la industria pasa por horas bajas.

Entre 2024 y 2025 el consumo de cerveza bajó un 3,2% en el conjunto de la Unión Europea, porcentaje que se dispara al 9,2% si nos remontamos a 2019. No solo eso. La producción también descendió un 2,9% interanual y se sitúa un 8,6% por debajo de sus valores prepandémicos. A la luz de esas cifras, Julia Eleferman, responsable de la organización, habla de un "entorno operativo complejo".

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¿Hay más datos? Sí. Y ahondan en esa línea. Si en 2024 los 27 países de la Unión Europea produjeron 345,5 millones de hectolitros de cerveza, en 2025 ese balance rondaba los 335,7 millones. En 2019, antes de que la pandemia golpease a la hostelería, eran 367,4 millones. Al incluir a Noruega, Suiza y Reino Unido en la lista, el panorama no mejora, al contrario: el pinchazo ronda el 10,2%.

No solo cae la producción. También se bebe menos. De 320,3 millones de hectolitros consumidos en 2019 en el conjunto de la UE, pasamos a 300,7 en 2024 y 291,3 en 2025. En algunos casos el retroceso fue considerable. Alemania, la gran referencia cervecera de Europa, vio cómo la ingesta per cápita pasó de 97 litros antes de la pandemia a 84. En Austria pasaron también de 107 a 91 litros y en la República Checa de 142 a 121, un retroceso del 15% en apenas un lustro.

El caso de España. Con ese telón de fondo, España destaca tanto en términos de producción como de consumo. Según el último balance de Brewers of Europe, hoy nuestro país fabrica y bebe más cerveza que antes de la crisis sanitaria. Para ser más precisos, el primer indicador (producción) se disparó medio punto entre 2024 y 2025 y un 5% desde 2019. En términos netos, el año pasado las fábricas españolas elaboraron algo más de 41,5 millones de hectolitros.

En Europa solo hay un puñado de países que fabrican más cerveza ahora que antes de la pandemia: Croacia, Chipre, Malta, Portugal y Noruega, y en muchos casos esas subidas son testimoniales. Por el contrario, los grandes productores de la UE han visto cómo sus fábricas bajaban marchas. Aunque Alemania, la reina del sector, fabricó más de 79,2 millones de hectolitros en 2025, ese dato es un 13,5% inferior al de 2019. En Bélgica la producción cayó también un 19%.

Produce más, bebe más. En España no solo ha aumentado la producción. También lo ha hecho el consumo, que en 2025 se situó en unos 43,4 millones de hectolitros. Aunque representa un retroceso interanual del 0,5%, es el segundo mayor dato desde antes de la pandemia. Es más, en 2019 la ingesta era de 41,2 millones de hectolitros. De nuevo, España rompe la tendencia general de la UE, donde supone una rareza. Solo hay otros tres países del club europeo en los que se bebe más ahora que antes de la llegada del COVID: Malta, Portugal y Suecia.   

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¿Por qué? Para responder a esa cuestión hay que tener en cuenta varios factores. Por ejemplo, el balance de Brewers of Europe sugiere que un factor clave en el aumento del consumo en España es el incremento de la población residente, que ha crecido cerca de un 5,7% desde 2019 gracias a la migración hasta alcanzar el récord de 40,5 millones de habitantes a comienzos de este año.

Los datos de la patronal cervecera europea son claros: el total de hectolitros bebidos en España creció un 5,2% desde 2019, pero el consumo per cápita apenas ha variado. Es más, en 2025 fue de 51 litros, sensiblemente por debajo de los 58 l que llegaron a alcanzarse en 2022. En el contexto europeo, representa además un volumen de demanda muy inferior al que se registra en Alemania (84 l), Austria (91) o República Checa, que encabeza la lista con 121 litros per cápita.

¿Es el único factor? Evidentemente, no. La propia patronal española destacaba hace poco la importancia de otro factor sin el que ya no se puede entender el sector: la cerveza sin alcohol. "Lejos de ser una categoría residual, la 'sin' se ha consolidado en nuestro país como una opción plenamente integrada en la cultura cervecera", señala el colectivo, que recuerda que en 2025 las ventas de este producto aumentaron un 4,6% con respecto al ejercicio anterior.

Según sus cálculos, la cerveza sin alcohol representa ya el 14% de toda la consumida en España. "En otras palabras, una de cada siete cervezas que se disfrutan hoy en nuestro país ya es 'sin' alcohol", concluye el sector.

La cerveza 'sin' es un negocio tan grande que ha activado una nueva carrera: cerveza sin alcohol capaz de emborrachar
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