Las principales entidades de la cadena de la carne bovina de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay volvieron a poner el foco en uno de los puntos pendientes de la implementación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE): la distribución entre los cuatro países del bloque de la nueva cuota de carne vacuna destinada al mercado europeo.
El tema fue abordado esta semana en la capital uruguaya, Montevideo, durante la Asamblea Ordinaria del Foro Mercosur de la Carne (FMC), realizada en el marco de la Rural del Prado 2026.
Allí, la docena de organizaciones que integran el espacio renovaron sus autoridades, donde fue designado como nuevo presidente, en representación de la República Argentina, Mario D. Ravettino, del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC). Además, acordaron una agenda de trabajo orientada a buscar una alternativa para el reparto del contingente.
La discusión se centra en una cuota de 99.000 toneladas anuales de carne bovina que el acuerdo habilita a exportar desde el Mercosur hacia la UE con un arancel preferencial del 7,5%.
El volumen no se incorpora de manera inmediata en su totalidad, sino que tendrá una implementación progresiva. Para el primer año se prevé un volumen de 11.000 toneladas, que irá aumentando hasta alcanzar las 99.000 al finalizar el período de implementación.
El acuerdo, cuya aplicación provisional comenzó en 2026, establece además que será el propio Mercosur el encargado de distribuir y certificar las exportaciones correspondientes a estos contingentes, lo que trasladó al bloque la discusión sobre el criterio para asignar el cupo entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Ese reparto todavía no tiene una definición definitiva. Durante los últimos meses, las entidades privadas de los cuatro países mantuvieron conversaciones para intentar construir una propuesta común.
El objetivo es que la alternativa surja de un entendimiento entre los sectores productivos e industriales antes de que la discusión quede exclusivamente en manos de los gobiernos.

En ese marco, el Foro Mercosur de la Carne manifestó en su reunión de Montevideo su “firme compromiso” con la búsqueda de una alternativa para lograr la distribución de la cuota asignada por la Unión Europea.
La entidad también puso el foco en otro aspecto de la implementación: el intercambio de información vinculada con los certificados de exportación.
Según el comunicado difundido tras la reunión, los integrantes del Foro consideran especialmente importante que, en esta etapa, los certificados emitidos por los distintos países del Mercosur sean compartidos de manera transparente y dentro de un marco institucional.
La cuestión adquiere relevancia porque el nuevo esquema supone administrar un contingente común para los cuatro socios en el mercado europeo, que constituye uno de los destinos de mayor valor para la carne de la región.
La normativa europea ya contempla los contingentes correspondientes a carne bovina fresca y congelada procedente de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con períodos de administración y certificación establecidos para su ingreso al mercado comunitario.
La discusión sobre el reparto se viene desarrollando desde antes de la entrada en vigor provisional del acuerdo. En febrero, representantes de las gremiales agropecuarias del bloque ya analizaban distintos criterios para distribuir las 99.000 toneladas, en un debate atravesado por las diferencias en escala productiva, capacidad exportadora y características de las industrias de cada país.
Ahora, las entidades que participan del Foro acordaron profundizar ese trabajo. “Las entidades de los cuatro países fijaron una agenda de trabajo considerando clave el rol de los privados en la formulación de una alternativa que contemple la situación de los distintos países”, señalaron.
El planteo apunta así a que la definición no se limite a una distribución administrativa del volumen, sino que contemple las particularidades de las cadenas cárnicas de cada socio.
El desafío consiste en alcanzar un mecanismo que pueda ser aceptado por los cuatro países y, al mismo tiempo, permita aprovechar de manera efectiva la nueva oportunidad de acceso al viejo continente.
Desde el sector privado también buscan evitar que las diferencias entre los socios terminen demorando la utilización de la cuota. La propia normativa argentina ya incorporó durante 2026 las reglas para la asignación y gestión de los contingentes de carne bovina abiertos por el acuerdo con la UE, mientras que en Europa se establecieron los mecanismos para administrar los nuevos contingentes.
El Foro Mercosur de la Carne está integrado por organizaciones de productores e industriales de los cuatro países.
Entre ellas, se encuentran la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC), la Asociación de la Industria Frigorífica de Uruguay (ADIFU), la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la Asociación Rural del Uruguay (ARU), la Cámara de la Industria Frigorífica de Uruguay (CIF), la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).
También lo integran la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), la Federación Rural de Uruguay (FR), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Sociedad Rural Brasileña (SRB).
Tras la reunión realizada en Montevideo, el FMC reafirmó su compromiso con la producción y la industrialización de carne, y señaló que continuará “a disposición para profundizar el diálogo” con el objetivo de alcanzar una definición sobre el reparto de la cuota.
La intención es que el sector privado de los 4 países pueda contribuir a cerrar uno de los principales puntos pendientes para aprovechar plenamente el acceso preferencial que el acuerdo Mercosur-UE abrió para la carne bovina a nivel regional.




